¿quiénes son los verdaderos monstruos?

Reads: 153  | Likes: 0  | Shelves: 0  | Comments: 0

More Details
Status: In Progress  |  Genre: Horror  |  House: Booksie Classic
una historía corta sobre el turturo de un hombre.

Submitted: October 03, 2016

A A A | A A A

Submitted: October 03, 2016

A A A

A A A


¿Quiénes son los verdaderos monstruos?

Jacob Dodrill

Para Alejandro León Mauricio, nada era interesante. Los pájaros hacían su mismo paisaje cada año, el viento soplaba siempre por el oeste. Cada día tenía calor en el pueblo amarillo de Pozuelo, España. Cuando algo parecía interesante, León siempre encontraba una razón de ignorarlo; era demasiado ocupado en su vida propia.

León tenía problemas con sus sueños. Era evidente que día tras día, perdía más y más descanso con cada pesadilla. Isabel Reyes, la novia de León le recomendó que él visitara a un doctor.

<<Debes visitar a alguien, amor. No quiero que tú seas infeliz todo el tiempo >>. Por fin León decidió ir a un psicológico y Isabel lo llamó la oficina más cerca de su apartamiento. El doctor era llamado Dr. Núñez y su oficina estaba en el suroeste de Pozuelo, faltando menos de 3 kilómetros del hogar de León e Isabel.

El lunes siguiente, León condujo hasta la oficina del Dr. Núñez. Después de estacionar, él entró el edificio rectángulo y blanco. Adentro, las murallas eran pintadas el mismo color del exterior de la oficina humilde y simple; con una alfombra azul.

<<Buenos días, Señor >> dijo la secretaria joven atrás del escritorio en el lado opuesto del cuarto alongado. << ¿En qué puedo servirle? >>

<<Tengo un nombramiento con un Doctor Núñez. Me llamo Alejandro León Mauricio >> respondió León.

<<Vale, por favor espere unos 5 minutos y el doctor estará listo para usted >> Ella lo contestó con una sonrisa brillante.

<<Gracias >> León dijo, sintiéndose en la alfombra que era muy cómoda. Durante su tiempo esperándose, tenía tiempo para reflejar de qué iba a decir al psicológico. << ¿Qué significa mis pesadillas? ¿Soy normal? >>. Pero no pudo encontrar una respuesta satisfecha.

<< ¿Señor Mauricio? >> había una voz desconectada del resto de la oficina, << Por favor, venga conmigo. Su novia, Isabel nos llamó hace una semana >> León levantó de la silla y siguió la voz hasta un corredor, donde esperaba una mujer con pelo café y camina con una indiferencia en el pasillo. Preguntó a él; << ¿Usted es Alejandro León Mauricio? >>

<< Sí, Señora >> La dijo con respeto.

<< Ven conmigo, por favor >> En el corredor, había por lo menos cinco puertas en cada lado. León y la mujer entraron en la puerta marcada por el número 7. Se sintió en una silla y esperó hasta que venía el Dr. Núñez.

<< ¿Por qué esta aquí, señor? >> Preguntó el Dr. Núñez. El Dr. Se llevaba una chaqueta de ciencias blanco como imaginó León, como parecía huesos salidos del cuerpo. Sus ojos eran fríos y también llevaba indiferencia en su cara flaca y ósea. Les daba León un sentido de miedo, pero lo ignoraba y empezó su historia y su razón de venir a este lugar demasiado brillante.

<< Tengo sueños malísimos >> respondió León. Explicó que había pasado en las últimas 3 semanas. Dijo que no pudiera dormir porque tuvo visiones sobre monstruos horribles persiguiéndolo, torturándolo. El Dr. Núñez dijo nada durante el cuento de León, sólo tomando notas como, << desilusiones sin importancia >>. Finalmente, en sus sueños, Isabel, lo mataría en maneras crueles y tortuosas. El Dr. Núñez le miró a León con una mirada sin emoción, pero León parecía más y más preocupado con su historia en vez de ocuparse por la antipatía del Dr. Núñez.

<< No se preocupe muchísimo sobre de las pesadillas, más que no puede dormir. Aquí. Tome estas pastillas para ayudarle dormir >> comentó Dr. Núñez. << Es bastante normal tener pesadillas durante un período de estrés en tú trabajo >>

<< ¿Qué dijo el Dr. Núñez? >> Preguntó Isabel con su sonrisa cariñosa y llena de esperanza.

<< Necesito tomar estas pastillas para mejorar mi descanso>> respondió León. <<Las pesadillas saldrán de mi cabeza, no debo pensar en ellas>>

<< ¡Qué bueno! >>sonrió Isabel y lo abrazó.

Cada noche por una semana, León tomaba dos pastillas de la botella, y se acostaba a las 9 en la noche. Cuando se despertaba, estaba gritando en dolor y horror. Sus pesadillas eran más horribles que antes cada noche; había un monstruo susurrando cosas oscuras y había incrustando tornillos en la espalda de León, sentía como miles de agujas en su cuerpo entrando lentamente. Había un dolor increíble.

<< Morirás por los verdaderos monstruos. ¿Quiénes son? >> susurraba la criatura. Durante la pesadilla, León perdió su voz gritando demasiado.

Más tarde en la semana, él regresó a la oficina del Dr. Núñez. La asistente dijo que el Dr. Núñez había sido ocupado por 3 horas siguientes, con otros pacientes. Con una gran furia, León entró su oficina dónde vio el Dr. Núñez relajándose en una silla cerca de una taza de café. León lo despertó y demandó que él le ayudara a León. En respuesta, Dr. Núñez tranquilamente llamó a la seguridad y demandó que necesitaran enviar a León fuera de su oficina. León trató de resistir, pero sin suerte. La única cosa que vio León era la mueca empezando en la cara del Dr. Núñez.

<< ¡Suéltenme! >> gritó León.

Cada día después, León había sido más y más inquieto, tratando de lastimar a su cuerpo propio. Finalmente, Isabel se llamó al manicomio, para que León pudo recibir más atención a su condición.

Su cuarto en el manicomio era muy agradable. No era el tamaño de un cuarto de un hotel, pero, podía respirarse. Había un escritorio en el lado derecha y una cama en la izquierda. La cama era azul y tenía manchas negras en algunos lugares. Las murallas eran cubiertas en carteles de gatitos que dijeron cosas para darlo inspiración.

Cada día en el manicomio, León despertaba a las 7 en la mañana, tomaba demasiada medicina, desayunaba, tomaba exámenes mentales, almorzaba, más exámenes, cenaba, tomaba más pastillas, y finalmente se acostaba a las 10 en la noche.

Después de 2 meses así, León se dio cuento, aunque sus sueños no habían cambiados muchísimos, los exámenes de los doctores estaban más y más incómodos. Habían experimentado con dolor, emociones, y respuestas a preguntas extrañas. Les daba inyecciones de varias cosas y muchísimas medicinas que afectaron su humor y los pensamientos; sólo creaban las pesadillas más peores. Lentamente, León se dio cuenta de que él estaba volviéndose loco por la culpa de las medicinas. Trató de hablar con los doctores, pero lo ignoraban y aumentaban la medicina y la dificultad de los exámenes; hasta que León rehusó tomarlos. De consecuencia, los doctores lo aprisionaron en su cuarto, quitando que poca comunicación que tuviera con Isabel. También aumentaron las inyecciones e introdujeron la terapia eléctrica. Cada día a las una en la tarde, estaba electrocutado cuando los doctores no les gustaban las respuestas de sus preguntas difíciles y vagas. Ellos estaban aumentando la medicina y estaban introduciendo nuevos métodos a torturarlo.

León era completamente aislado de mundo exterior.

De consecuencia de su aislamiento, León empezó a oír voces y hablar con personas quien León solo podía oír y ver. Aunque él no podía ver su cara, sabía de su voz suave y pelo rubio no retenido que era Isabel. Los doctores insistieron que fuera mala hablar con ella, que le diera problemas en el futuro. León los ignoraba y continuaba hablando con ella, haciéndose más y más histérico. Pronto, con esposas los doctores retractaron León a su cama para no que lo pudiera salir.

<< Despiértate León >> dijo una voz demasiada familiar a él. Isabel se sintió en una silla cercada a la cama de León. Ella abrazó a León y pidió a él a sentarse más arriba en su cama, pero con sus esposas y su camisa de fuerza era muy difícil moverse. << No te preocupas sobre tus pesadillas, terminarán pronto >> Ya podía ver la cara de Isabel, y cara había cambiado de una mirada de empatía hasta una sonrisa malvada y diabólica. Las luces del cuarto se apagaron y los monstruos de sus pesadillas aparecieron y empezaron a torturarlo. Los doctores por culpa de preparar la nueva dosis para un día nuevo de exámenes y tortura; no podían oír los gritos ahogados que venían del cuarto de León.

En la mañana, estaba soleado, los pájaros siguieron su mismo paisaje y el viento entraba por el oeste. Este día, el Dr. Núñez decidió a visitar a León en el manicomio para ver su progreso.

En su cuarto, León parecía dormido en su cama, entre una manta y sus esposas. Con una inspección más cerca, el Dr. Núñez se dio cuenta de la verdad. Él vio tornillos incrustado en la espalda, los brazos, y las piernas de León cubierta en sangre secada y negra en la sábana bajera y en sus limitaciones, con una sonrisa diabólica y malvada en su cara. El Dr. Núñez no podía ver la escena sin controlar su felicidad y orgullo de un experimento completo, sin darse cuenta de que los doctores accidentalmente hubieron asesinados un inocente con su medicina envenenada con una pequeña dosis de cianuro cada día. Empezó una mueca cuando leyó la nota escrita por sangre carmesí, secado e incrustado en la muralla, que acusaba;

<< ¿Quiénes son los verdaderos monstruos? >>


© Copyright 2017 Jacob Dodrill. All rights reserved.