Aventuras en idiomas

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Status: Finished  |  Genre: Non-Fiction  |  House: Booksie Classic

Una reflexión sobre los idiomas que he aprendido y la importancia de esos idiomas en mi vida.

Cada persona necesita un idioma para vivir en una sociedad. Lo necesitamos para comunicar con otra gente, para compartir y explorar nuestras ideas y expresar nuestros sentimientos. La capacidad de aprender un idioma es lo que nos hace humanos.

  Crecí en una región de Sudáfrica donde se habla afrikáans, una hija de holandés. He conocido a muchas personas que no podían hablar inglés bien. Afrikáans era y ya es su única herramienta para comunicar. Por suerte yo tenía dos padres que fomentaron un espíritu de exploración en mí. Aunque crecí hablando afrikáans con mis padres y amigos, el inglés era el idioma preferido para mis pasatiempos. Leía libros en inglés, escuchaba música de los Estados Unidos e Inglaterra. Para mí, el inglés es un lenguaje de oportunidades, una puerta abierta a mundos lejanos sin restricciones de mis circunstancias.

  En Sudáfrica, el idioma que alguien habla es muy importante. Como en otros países, el idioma forma una parte importante de la identidad de una persona. Sin embargo, en Sudáfrica, con su historia de conflictos entre las raíces – los europeos contra los nativos y también los nativos contra otros nativos – un idioma puede actuar como un peso. Una vez cuando yo estaba en una calle de la Universidad de Stellenbosch, cuando era un estudiante, un hombre me preguntó en afrikáans sobre una dirección y le respondí en el idioma de su pregunta. Me dijo, estoy feliz que ya puede hablar afrikáans. Soy un hombre blanco, la mayoría de mis antepasados tenían origen europeo, y por eso asumió que yo sabía hablar afrikáans. Sin embargo, lo que más me molestó sobre esa interacción fue que yo sabía que ese hombre tenía expectativas sobre mi identidad. Él no se acercaría a una persona negra, por ejemplo. Creo que lo que querría decir es que no me gusta que la gente tenga expectativas sobre quién soy yo, especialmente cuando son basadas en criterio superficial.

  Me encanta aprender sobre el mundo y los idiomas forman una parte importante de mi manera de explorar las esquinas y las maravillas de nuestra civilización colectiva. Puedo recordar cuando tenía diez años traté de aprender español por las letras de una canción de Ricky Martín. Por suerte había dos versiones de la misma canción, en inglés y una traducción en español. Luego aprendí un poco de japonés durante mis lecciones de karate. En el colegio, los profesores y los maestros nos enseñaron inglés y afrikáans. Por unas semanas tuvimos la oportunidad de aprender zulú, un idioma nativo a Sudáfrica, pero la maestra se fue del colegio. No sé por qué, pero sospecho que el problema fue que ella era una sudafricana el inglés que podía hablar un idioma africano y la comunidad de mi juventud era y ya es conservadora y cerrada.

  Siempre he querido aprender otros idiomas para ponerse más abrir mis horizontes. Cuando fui a la universidad quise aprender alemán, pero mi madre me dijo que el alemán, para un hombre que podía hablar inglés y afrikáans, era una opción demasiado fácil y yo debería elegir algo más difícil. Vale. Eligí francés y qué desastre lo fue. Ahora puedo decir que yo no estaba listo para aprender francés porque durante mi primer año como un estudiante de la universidad tuve que aprender muchas cosas rápido. Dos años después eligí aprender chino y tuve mucho éxito con este idioma extranjero. Quise seguir con chino durante mi último año de universidad, pero mi horario no me lo permitió.

  Después de graduarme, fui a Japón. No podía hablar japonés cuando llegué, pero durante un año había aprendido bastante para sobrevivir y comunicar. Sin embargo, es un idioma muy difícil y no pude dominarlo. A pesar de vivir en japón durante seis años, nunca he alcanzado un nivel muy fluido. Creo que algo que había contribuido a este fracaso fue mi rutina durante esos años. Iba al colegio para enseñar inglés, normalmente tenía de cuatro a seis clases por día, y después volvía a casa para descansar. Hablaba inglés en mi trabajo, hablaba inglés en mi casa. Solamente necesité japonés para ir al supermercado, para interacciones breves con otra gente en los restaurantes y las estaciones. Para ser honesto, me solía sentir como un tonto, un fracaso. Decidí que tenía que aprender otro idioma. Quería aprender alemán o español y al fin eligí español. ¿Por qué? Pues, prácticamente, hay más países donde se hablan español. Si pudiera dominar español, podría tener acceso a más países y sus culturas. Otro punto de interés eran las culturas de los países españoles. Desde cuando era joven me ha encantado aprender y leer de las historias de España y México.

  Pasé mis últimos cuarto años en Japón estudiando español por mi mismo. Al principio, aprendí lentamente pero antes de salir de Japón, hice el DELE B1 y recibí una buena nota de APTO. Para mí, esa victoria era una señal que yo podía aprender otros idiomas. Sin embargo, yo sabía que necesitaría ayuda de profesores si quería mejorar mi español.

  Ahora vivo en España y mientras me siento a veces que mi español no es suficiente, puedo comunicar mejor en este idioma de lo que pude en japonés. Algo interesante que me he dado cuenta últimamente es que el japonés es un idioma que me gusta oír. Por una razón u otra, cuando veo una película en japonés me siento tranquilo. Aunque no puedo entenderlo perfectamente, es algo familiar.

  Mi relación con el español es muy diferente de la que tenía con el japonés. Por ejemplo, tengo amigos españoles y he pasado muchas horas hablando con ellos en restaurantes y otras situaciones sociales. Al mismo tiempo tengo profesores de español con quienes puedo practicar cada semana. Además, el español es un idioma más fácil que japonés, especialmente cuando leo libros. En Japón, podía entender los caracteres chinos que anunciaban los restaurantes y las tiendas, pero no podía leerlos. Por ejemplo, ya puedo identificar el carácter para carne de vaca en japonés, pero no puedo decir a alguien como tiene que pronunciar la palabra. Los idiomas europeos son más fáciles para leer (y aprender también) gracias a su sistema escrito.

  Me gustaría aprender otros idiomas también. He aprendido un poco de griego, el cual es un idioma tan difícil como un laberinto, pero me gustan las complejidades. Mi abuelo puede hablar cinco idiomas; inglés, afrikáans, holandés, alemán y yídish – todos idiomas germánicos. Ahora puedo hablar con confianza tres – inglés, afrikáans y español. Por supuesto tengo que mejorar el último de esos tres, pero no quiero parar mi vieje a través del mundo con la dominación de tres idiomas. A diferencia de mi abuelo, puedo hablar casi dos idiomas fuera de la rama germánica – un poco japonés y más español – y espero aprender griego también. Tal vez volveré a aprender japonés en el futuro o empezaré a estudiar otro idioma. Pero, por ahora, tengo que dominar el español y para mi ambición masoquista podría estudiar griego poco a poco. Lo que me motiva a aprender un idioma es que tan profunda es su fuente: la historia de su cultura, las artes como música y literatura, la utilidad del idioma y la última cuestión: ¿podría disfrutar aprendiendo este idioma? He pensado que podría aprender otros idiomas de la rama latina, como italiano, catalán o francés. Tal vez debería aprender otro idioma germánico. Tengo treinta y un años ahora. Pronto va a hacerse más difícil de aprender nuevos idiomas para mí y un idioma germánico podría ser más fácil con la ayuda de inglés y afrikáans. Eso, la cuestión de mi capacidad de aprender algo tan complicado como un idioma mientras mi edad me está arruinando, es porque me gustaría aprender griego durante esta década de mi vida, mientras ya tendré bastante poder de mente para aprender.

  Algo más, me he dado cuenta de que todos los idiomas que he aprendido han mejorado mi inglés. No puedo hablar afrikáans muy bien y pienso en inglés - aunque mi novia me ha dicho que cuando hablo mientras estoy durmiendo hablo en afrikáans, un idioma que ella no puede entender por suerte (¡puedes imaginar que son las mierdas que he dicho cuando estaba durmiendo! – y he aprendido todos mis otros idiomas por la vía que es inglés. Por estudiar español he mejorado mi inglés a un nivel superior, creo. A la vez he aprendido sobre la estructura del inglés en relación con el español. Eso es la cosa más importante. Por aprender de otra gente, aprendemos sobre nosotros mismos también.


Submitted: June 09, 2021

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