La tragedia de Troya Acto III Escena II

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Status: In Progress  |  Genre: Literary Fiction  |  House: Booksie Classic


 

Acto III Escena II
En las puertas de la entrada principal de Troya

Entran Criseyda y Pandaro.

Criseyda: ¿Tienes que marchar tan pronto?
El sol resplandeciente, se eleva
Tímidamente por le horizonte.
Disipando la sombra de la noche.
Como deseo mandar el astro
A no mas seguir su camino.
Para de este modo hacer de este
Amanecer un instante en el infinito.
Justo ayer, celebrábamos a la diosa
De profunda sabiduría, la belleza de
La inmaculada armadura.
Ahora que, El sabor del vino ha perecido
En mi paladar. Ya no hay más voces
Que con su melodiosa voz celebre
La breve paz.
Ahora, el rugir de la batalla es lo que
Que hace sonar el estruendo, como
Si este quebrase el espinazo de una montaña.
¿Es que tenéis que partir tan pronto?

Pandaro: Me duele tener que dejarte,
Criseyda, mi amada prima.
Lucho por vuestro bien,
Me esfuerzo por Troya y su gente.
Aunque haya algunos que os considere
Como alguien de cuestionable lealtad.
Nadie te hará daño, te lo prometo.
Al final del día, cuando este orbe
De luz haya finalizado su viaje
Y las sombras reclamen el mundo.
Aguarda mi regreso, veras mi entrada
Triunfante junto a mis camaradas.

Entra Armenio.

Arsino: Llegue al portón principal,
Tal fue mi mandado.
Pero mira quien se digna a presentarse.
La hija del traidor Calchas.
Despidiéndose de un militar.
Pero cual patético es esto.
Ella es mala fortuna soldado.
Si te despides de ella, no regresareis.

Pandaro: Tu, mula ciudadana
¿Dónde está tu amo?

Arsino: Soy un hombre libre, pero
Eneas es el que me paga con cerveza y pan.
Aunque fui impuesto por Héctor,
A servir como auxiliar a soldados.
Soy hombre libre y no esclavo.
Sirvo mas no soy sirviente.

Criseyda: Este es el hombre de quien Héctor
Me defendió. Este y otros mas
Me lanzaban rocas e insultaban.

Pandaro (hacia Criseyda): ¿Este hombre? Sus insultos
No tienen valor alguno.
El estimado Eneas y Héctor, son a quien
Respeto y admiro. Solamente
Estos hombres impiden
Que mi espada atraviese su abdomen
Mas no le mostrare piedad alguna.
(Hacia Arsino): Entonces haréis bien
A Troya si llevas mi escudo y lanza
Hasta donde me espera mi carro de guerra
Dile a mi conductor que aguarde un poco más.


Pandaro le da el escudo y lanza. Arsino casi cae al suelo por el peso de estos.

Arsino: ¡Cuánto pesa! Estos soldados son como
Rinocerontes, cual esculpido es su cuerpo.
Tanta fuerza hay en sus músculos.
Hay que ser sobrehumano para cargar
Y luchar con estos dos en mano.
Pero, lo que sobra de vigor, carece
En inteligencia.
Pues estos hombres ignoran que soy como
Un elegante leopardo.
Mis verdaderas virtudes yacen en mi velocidad.
Pues, donde haya peligro alguno.
Seré el primero en correr en dirección opuesta.

Sale Arsino con arrastrando el escudo y la lanza.

Entran Leonteus, Podarkes, Pilaeos.

Leonteus: Pandaro, gracias a los dioses
Que aun no has partido de Troya.
Por favor decidnos, ¿has visto a Troilo?

Pandaro: Ignoro donde se encuentre el príncipe
¿Qué no esta en camino a la batalla?

Podarkes: Usualmente es el quien nos apura.
Pero hoy no le hemos visto.
Tampoco hemos escuchado su llamado.
Y no se le logra encontrar en ningún
Lugar que frecuenta antes del combate.

Pilaeos: Esto es muy serio Pandaro,
Las tropas yace un hora que aguardan
Su comandante y se están impacientando.
¿Qué debemos hacer, marchamos sin él?

Pandaro: Aguarden, no pueden salir sin su comandante.
Pues, ¿cuándo ah ocurrido que el cuerpo
Sale del hogar sin su cabeza?
Entiendo lo delicado de vuestra situación.
¿Es que no podrán esperar un poco más?

Criseyda: No puede ser que aquel
Buen príncipe este perdido.

Leonteus: No podemos perder el tiempo.
Los príncipes Héctor, Alejandros,
Deifobo y Heleno ya están en
El frente de batalla.
Ninguno de ellos supo sobre su hermano
Cuando les preguntamos.
Nadie le ha visto esta mañana.

Pandaro: Intentare buscarle por mi cuenta.
Pilaeos, ¿crees que puedas comandar
El batallón de Fobos junto a los lanceros
Pelagianos de Larisa?

Pilaeos: Es mi hermano quien lidera a los lanceros.
Si, mi hermano mayor Hipotos.
Yo soy quien cubre el flanco derecho.
Me parece difícil integrar a estos hombres,
A nuestros rangos, sin embargo esta tarea
No me será imposible.

Entra Arsino.

Leonteus: Pandaro, no hay necesidad que descuides
De tus responsabilidades.
Mira quien llega aquí.
(dirigiéndose a Arcino) mula de carga ven,
Precisamos de tu ayuda.

Arsino a un lado: Que humillante es ser llamado
Mula por los soldados.
Pues soy el que les atiende.
Llevo sus armas, lustro sus armaduras.
Alisto sus caballos y además
Mantengo constantes cuidados.
Hago todo esto y me atrevo a decir,
Que hasta les limpiaría el culo.
Todo, por no arriesgar mi vida luchando.
¿Me hizo llamar, valiente soldado?
En que puedo ofrecer mis humildes servicios,
A tan excelente grupo de combatientes.

Leonteus: Deja ya de alabarnos mula.
Pon atención, ¿conoces al príncipe Troilo?

Arsenio: ¿El hijo del rey Príamo,
De los cinco mas notables
El más joven y feroz?
¿Aquel que comanda las tropas
Del batallón de Fobos?

Podarkes: Así es, el mismísimo.
Entonces le conocéis.

Arsenio: No me suena conocido.
Pilaeos: Escúchame mula terca, tenemos
Que marchar pronto, necesitamos
Del príncipe en nuestros rangos.
Ve y pregunta alrededor si alguien
Ah escuchado o le han visto.

Arsino: ¿Y si le han visto? Voy por él.
¿Pero que le tengo que decir?

Pilaeos: Dile que vamos a beber, le esperamos.

Arsino: Oh un buen trago junto a mis camaradas,
¿Podría acompañarlos?
No les negaría un buen trago.

Pilaeos: ¡Vamos a luchar!
Entiende mula, esto es serio.
Ahora, largo de aquí y busca
Al joven Troilo.

Sale Arsino.
Suena un trompeta a lo lejos.

Leonteus: Ya no podemos esperar.
Caballeros partimos sin Troilo.

Salen Leonteus, Podarkes y Pilaeos.

Pandaro: Regresare, os prometo.
Adieu Criseyda.

Criseyda: Regresa con bien a mi primo Pandaro.

Sale Pandaro. Entra Casandra.

Casandra: Me parece que eh llegado tarde.
Ya todos se han ido.

Criseyda: Valientes hombres han partido.
No se aun cuantos regresarán
De esta difícil jornada.

Casandra: Yo lo sé muy bien, y hoy vendrán
Con bien los que ya han salido.
¿Sabes si Eneas le acompañaban?

Criseyda: No señorita, el no estaba con ellos.

Casandra: Gracias, será en otra ocasión
Que hablare con él, por el momento
Regresemos, que harán de cerrar el portón.

Salen Criseyda y Casandra.
 


Submitted: February 23, 2022

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