Donde todo empezó Vol. 2

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Status: Finished  |  Genre: Other  |  House: Booksie Classic

El primer capítulo estará dividido en cuatro partes, ésta es la primera.

Chapter 1 (v.1) - Mejor tarde que nunca - Celebración en casa de Tachibana - Parte 1

Submitted: April 16, 2016

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Submitted: April 16, 2016

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Capítulo 1:
Mejor tarde que nunca
Celebración en casa de Tachibana

Parte 1

Saben, sin duda, este día fue agotador.

Primero fue el festival deportivo, donde en parte fui obligado a participar, pero que inesperadamente me enseñó un poco la sensación de la amistad. Segundo, fue mi enfrentamiento con aquella mujer pelirroja, en la cual aprendí nuevos trucos y que me hizo ver cuán débil era. Bueno, solo fueron dos cosas, la primera sería un pequeño desgaste mental, mientras que la otra fue un tremendo desgaste físico.

Sin embargo, lo sucedido en la clase, fue algo que me tomó totalmente desprevenido y confundido. Creo que lo puedo considerar un desgaste emocional, pero ciertamente no creo que pueda ponerlo dentro de esos criterios.

De todos modos, a pesar de estar cansado en varios aspectos, quería ir a entrenar cuanto antes. Sin embargo, me encontré con un obstáculo, el cual era ir a la casa de la delegada de mi clase. A la casa de Tachibana.

Bueno, después de haber dejado la escuela, yo, Mike y Shimizu empezamos a seguir el camino de siempre, salvo que esta vez usamos la ruta que Tachibana siempre utiliza al separarse de nosotros.

Esto podría considerarse un importante evento y estoy seguro que nadie lo dejaría pasar, sin embargo, a diferencia de los demás, para mí resulta ser solo una molestia. Bueno, si fuera por mí, me hubiese escapado a la menor oportunidad, es más, ni siquiera les hubiera dado la oportunidad de verme, pero dada las circunstancias sucedidas, heme aquí.

Bueno, Shimizu nos guiaba, caminando alegremente por delante de nosotros, casi saltando. Tan solo le faltaba tararear.

  • Está muy animada, ¿no lo crees~?

Me dijo Mike de forma insinuante y desagradablemente melosa, mientras caminaba a mi lado.

Decidí no hacerle caso. Así que después de unos segundos sin recibir respuesta, Mike continuó hablando, esta vez con los brazos cruzados mientras asentía con bastante emoción.

  • …fue increíble que actuaras de esa forma en la clase. Estás avanzado bien, muy~ bien.

Ni me lo recuerdes, además, deja de hablar de esa forma.

Seguí con mi posición de no responder a sus idioteces. Sin embargo, al mencionar lo que pasó en la clase, no pude evitar recordar todo lo que pasó; y si tengo que responder porque lo hice, la respuesta es que no tengo ni la menor idea. Aún si quisiera gastar toda mi vida tratando de dar una excusa perfecta, al final eso no cambiaría el hecho de que hice lo que hice.

Siguiendo con su juego, Mike se me acercó de forma bromista y de susurro me preguntó:

  • Vamos, dime ¿Qué tan serio es su relación?
  • … ¿Qué estás insinuando? – Esta vez decidí responderle, pero dejando en claro que no entendía la naturaleza de su pregunta.
  • Ya sabes, tú no me engañas. Lo veo en la cara de Shimizu-san. Has levantado unas buenas banderas.

Suspiré ante sus argumentos.

¿Sabes Mike? Esta es la vida real, no un juego de citas. – Pensé así, pero decidí responder según sus expectativas.

  • Bueno… no quería aceptarlo, pero con todo lo que pasó… yo…
  • ¡Oh!

Respondí ambiguamente desviando la mirada, siendo suficiente para que Mike se entusiasmara, tanto que sus ojos parecían brillar. Viendo esto, me volví hacia él, pero esta vez lo miré comparándolo a un insignificante insecto y hablé tajantemente:

  • No creí que estuvieras tan mal de la cabeza.
  • ¿Ah?

Y así, Mike se quedó congelado mientras yo seguía caminando detrás de Shimizu.

Bueno, y aunque no lo parezca, la verdad es que él solo estaba jugando. Sé que es tan consciente como yo de que Shimizu no tiene ninguna intención de tener una relación sentimental conmigo.

Si lo ponemos en otros términos. Si alguien supiera todo lo que nos pasó en estas pocas semanas, hay una gran probabilidad de que piense que estamos en alguna especie de relación, incluso los más fantasiosos pensarían que fue “amor a primera vista” o algo por el estilo, pero eso no son más que puras tonterías.

Primero que nada, ese rumoreado “amor a primera vista” no es más que fantasía. No existe. No es más que puro idealismo. Y siendo realistas, ese “amor a primera vista” no es más que una atracción, la cual puede ser física, psicología, idealista, o química como algunos dicen. O también puede ser un cierto interés por alguien en particular.

Pero de que el amor naciera de algo tan simple es algo sinceramente estúpido. Y si tengo que decirlo, yo pienso que el amor no es algo que se debe tomar así a la ligera. El amor es algo que crece entre dos personas que sienten un afecto mutuo, y que a medida que lo nutren, pue-

…………………………………………

Bueno. Creo que me estoy dejando llevar. (Debo darme un descanso sobre esa clase de libros).

Volviendo al principio. Es claro que Shimizu solo siente un aprecio hacia mí, como un amigo. Aún con todo lo que nos pasó, lo cual no son más que reacciones que cualquier chica tendría si alguien como yo (quien viene del occidente) la trata con tanta confianza.

Aunque… lo que pasó en la clase…

Terminando con eso. No tengo ni la menor idea de por qué Mike habló de esa manera. No, si hablamos de él, seguramente debió ser por algo, ¿pero cuál? No tengo todas piezas para sacar una conclusión explícita.

  • Pero no te vi hacer esa expresión desde hace mucho tiempo.

¿¡Mm!?

En algún momento Mike me alcanzó, hablándome en forma de queja.

  • ¿A qué te refieres? – Le miré de frente sin dejar de caminar.
  • ¿Mm? ¿De qué?
  • ¿Qué, cómo que “hace mucho tiempo”?

La verdad es que cuando eso sucedió, sentí algo muy diferente. No sé qué fue, pero de alguna manera lo sentía tan natural, tanto que me dio miedo. Y ahora, que Mike diga algo así, me dio la esperanza de ser alguna pista para poder resolver ese misterio.

Pero no me respondió inmediatamente como suele hacerlo, sino que respondió una micra más tarde, pero en ese lapsus de tiempo su rostro había cambiado, fue como si se hubiera sorprendido de algo obvio, o simplemente estaba pensando que responderme.

Con él, nunca se sabe. No sé si antes podía siquiera indagar lo que piensa, pero ahora, él no es más que un misterio que parece nunca nadie podrá resolver. Ya conozco varias cosas y aunque todas me las contó él mismo, sé que son verdad. Pero para ser sincero, cada vez que me cuenta algo más, me sorprendo de lo que realmente solía ser y hacer.

  • ¿Qué dices? Pues me refiero a como tratas a tu linda hermanita.

Ah… mi hermana eh… eso es un caso diferente, ella…

  • ¡Llegamos!

Shimizu rompió el ritmo de mis pensamientos mientras anunciaba el final del camino. Su sonrisa era tan inocente que juraría que la chica que estaba frente a nosotros era tan solo una niña.

El tiempo si sé que pasó rápidamente.

Y sin darme cuenta, ya había olvidado completamente lo que estaba pensando, centrándome en observar el vecindario.

Al otro lado de la calle, había muchas casas, pero por el lado en que vinimos no había más que un gran muro con ciertos detalles tradicionales. Y al volverme hacia el frente, me topé con un enorme portón y en la parte más alta de este, estaba escrito con grandes e imponentes letras, el nombre de su dojo.

“Makoto-kan”????

Con qué sinceridad y verdad… eh.

Sinceramente, a veces se me hace extraño que una persona como Tachibana practique karate, ¿pero quién soy para juzgarla? Además, nunca la he visto practicarlo.

Estaba abierto, y pasando nos encontramos con un amplio espacio. Pero al instante, fuimos conscientes que frente a nosotros se encontraba una edificación regularmente grande. Sin embargo, su estilo tan detallado era realmente de admirar, pues representaba bastante bien la arquitectura tradicional en madera de Japón. Por un segundo, Mike y yo nos quedamos parados, admirando el lugar, casi anonadados.

Antes de llegar a la edificación principal, a los costados se encontraban cuatro grandes casas del mismo estilo, pero claramente más simples. Las de la izquierda era donde se practicaba el karate, pero este momento no parecía haber nadie allí.

Llegando a la mitad del camino detallado con piedras, pudimos notar que de la edificación principal se extendía un pasadizo hacia otro edificio. Sin embargo ahí quedó nuestra pequeña incursión.

*Zas*

  • ¿¡Por qué demoraron tanto!?

Ante la inesperada interrupción, giramos hacia su origen.

De una de las casas de la derecha, la más cercana al edificio principal, esa chica deslizó la puerta de golpe, pero no produjo ese fuerte sonido que esperas escuchar al ver ese tipo de situaciones.

Su llamado me resultó tan molesto que quise increpárselo, pero al verla, apoyada en un costado de la puerta, no pude hacerlo.

Llevaba un jersey rojo claro de mangas largas, dejando ver su perfecta figura y si tuviera que decirlo, exaltaba el tamaño de sus pechos. Aún seguía usando la falda de la escuela, pero le quedaba tan bien que no podías hacer nada más que admirarla.

Lo dejaba en claro. Estábamos frente a una hermosa chica y si no fuera porque la conozco, estaría fascinado por su belleza.

  • Llegamos Yuki~

Aika fue la primera en saludarla, mientras daba un pequeño trote hacia ella.

  • Lamento demorar tanto, pero pasó algo y…

Pero mientras hablaba, pareció recordar lo pasado en la clase y sin saber cómo continuar, parpadeó un par de veces, y desvió su mirada hacia nosotros.

  • ¿Aika? ¿Pasó algo?
  • N-no, nada. – Reaccionó a tiempo y de inmediato se volvió hacia ella con un pequeño y ligero rubor en sus mejillas – Pero… ¿Cuándo compraste ese jersey? ¡Te queda perfecto~!

Menuda forma de cambiar un tema.

  • Oh, gracias~. Es lindo, lo que más me gusta es el acabado.

Tachibana le agradeció el cumplido de una manera extrañamente femenina (para mí), mientras pasaba ligeramente sus dedos sobre su manga. Inclusive miró hacia nosotros.

¿Es que está esperando nuestras opiniones?

  • Si tuviera un anillo en este momento me declararía de inmediato.

Mike fue el único en hablar, lo cual fue casi al instante.

  • Hm…

Pero ella no soltó más que un sonido de lamentación, mientras mostraba una mirada fría.

  • ¿¡Por qué esa expresión!? ¡No soy un genio para expresar lo que pienso, pero tu reacción me duele! – Mike replicó con ganas.
  • … – Pero Tachibana ya ni siquiera le miró.
  • Eso es cruel, Tachibana-san… buu…

Mike nuevamente se lamentó, esta vez derramando algunas lágrimas.

Shimizu no podía hacer más que mirar y reír torpemente, pero yo…

  • ¿Vamos a entrar o no? – Hablé de la nada, haciendo que todos se centraran en mí.

La verdad es que me hubiera gustado dejar sufrir un poco más a Mike, pero no me agradó la idea de estar parado en un solo lugar, esperando a que se acuerden a lo que hemos venido.

  • ¡Qué grosero! ¿apenas llegas y ya te quejas? – Tachibana me criticó inmediatamente.
  • Pues lo siento, pero no soy tan paciente para esperarlos.
  • ¿Tantas ganas tienes de entrar?
  • Si quieres, me retiro, de todos modos no tengo la obligación de estar aquí.
  • Tú…
  • Shion-kun, Yuki – Shimizu interrumpió nuestro pequeño cambio de opiniones poniéndose entre los dos, y con pequeños gestos intentó pararnos. – No deben de pelear, mejor vamos adentro, de seguro los demás están esperando.
  • Si, tienes razón Aika, pasen.

Shimizu tenía un total control sobre su amiga. No quiero admitir que, en cierta manera, yo también estoy bajo su merced.

  • Perdón por la intromisión. – Dijimos los tres al ingresar.

El interior estaba bastante bonito, los colores parecían ser de la tonalidad clara del verde (no soy bueno en los colores), las paredes estaban adornadas con algunas escrituras y pinturas, y el suelo era de tarima (o suelo laminado, como lo dirían en el occidente). Daba un ambiente realmente japonés.

Tachibana nos guio por un pasadizo, pasando por varias habitaciones. Sin embargo, no pude ver mucho ya que al poco tiempo, vimos venir a alguien en dirección contraria a la nuestra. Llevaba ropa casual, pero su largo cabello recogido le daba un aura de elegancia muy refinada.

Según lo que nos contó Tachibana antes, tenía un hermano mayor, pero ella…

¿Será una pariente? – No pude evitar pensar ello, ya que se parecía mucho a Tachibana, pero con la gran diferencia de sus auras.

  • Buenas tardes.

Saludamos los tres, Mike y yo con una reverencia muy respetuosa, pero Shimizu con más simplicidad. No era de extrañarse, ya que ella vino antes.

  • Buenas tardes. – La voz de esa persona exaltaba aún más su elegancia.
  • Mamá, te presento a mis compañeros, son...
  • Shion Alexander, gusto en conocerla.
  • Ruiz Sánchez Michael, gusto en conocerla.

Nos presentamos nosotros mismos, con una reverencia más simple, pero...

¿¡Su madre!?

Había visto en animes o leído en novelas sobre madres que no parecen serlo, pero verlo con tus propios ojos es algo completamente diferente. De seguro Mike debía estar igualmente sorprendido (le observé de reojo), pero por lo visto podía disimularlo muy bien, aunque pude ver como una gota de sudor recorría su rostro.

  • Y ya conoces a Aika.
  • Gusto en verla nuevamente.
  • Vaya, tus amigos son bien parecidos. – Apoyó su mejilla sobre su mano izquierda – Ya veo por qué los esperabas con tanta impaciencia.

Ella estaba engatusando a su hija, incluso se le acercó un poco más y le susurró algo que no logré escuchar.

  • ¡M-ma-ma!

Y Tachibana reaccionó de una manera insospechada.

  • !! (Mike)
  • !! (Yo)

¿¡¡Tachibana se está ruborizando!!?

No fui el único que se sorprendió, incluso Mike no pudo ocultarlo esta vez (sus ojos se abrieron bastante), pero para Shimizu no parecía ser algo raro.

  • Pero recuerda, tus demás invitados también te están esperando.

Tachibana ya estaba a punto de gritar de la vergüenza, pero antes de que dijera algo, su madre cambió el ambiente en un mero instante, dejando a su hija con las ganas de reprocharle.

  • Ven, ayúdame a llevar los ingredientes restantes.
  • B-bien... Aika, por favor no dejes que se metan en algún lugar.

Tachibana asintió con un poco de desgano. Al final no pudo defenderse, pero de alguna forma se dirigió a Shimizu calmadamente.

  • Sí, yo los guio.

A mí me molestó su comentario, pero Shimizu lo tomó como si fuera algo normal. Eso me asustó.

  • Ya vuelvo en unos minutos.
  • Te esperamos.

Tachibana se despidió de Shimizu moviendo ligeramente su brazo mientras se alejaba junto a su madre.

  • Vamos, por aquí.

Y nosotros empezamos nuevamente nuestro camino.

  • ¡A que es adoptada, es demasiado joven para ser su madre! Ahora en verdad me lamento no haber traído un anillo de compromiso. – Finalmente Mike liberó sus pensamientos hablando de forma eufórica.
  • Sí, yo también me sorprendí cuando vine por primera vez, pero saben, Yuki también tiene dos hermanitas.
  • ¿¡Eh!?
  • ¿Tenía hermanas?

La reacción de ambos fue diferente.

Mike realmente parecía sorprendido (abrió los ojos enormemente), mientras que yo lo tomé tranquilamente.

  • Sí, son unas gemelas tan~ lindas~

Mm, interesante reacción.

Shimizu nos mostró una nueva faceta. Puso una pícara sonrisa mientras apoyaba sus manos sobre sus mejillas. Ella no parecía capaz de ocultar sus ganas de conocerlas, y verla reaccionar así, no pude evitar seguirle la corriente.

  • ¿No las pudiste ver antes?
  • No. – Negó mi pregunta moviendo la cabeza – Tenían clases especiales durante las últimas semanas y solo las conozco por las fotos que me mostró Yuki. No aguanto las ganas de verlas~
  • ¡Estamos de suerte, Alex, esto va a ser épico! – Mike estaba demasiado entusiasmado.
  • No me incluyas en tu grupo.

Llegamos a una puerta deslizante moderadamente grande.

El volumen de la música se incrementaba a medida que Shimizu deslizaba la puerta.

Abierta ya, entramos, y después de girar al otro pasadizo...


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