Chapter 100: Epílogo

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Status: Finished  |  Genre: Other  |  House: Booksie Classic

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Epílogo

Una vez escuché que al nacer en este mundo, era como ser soltados en medio de la selva, al acecho de todo y todos y sin guía alguno. Pero eso no significaba que estábamos solos, pues siempre habría alguien en quien confiar. Instintivamente sientes que esa persona es tu madre, y mediante creces, no solamente es ella sino también toda tu familia y ciertas personas más. Ellos te enseñan y educan, mientras que uno mismo también intenta imitarlos, moldeando poco a poco tu forma de ser y así poder sobrevivir a esta aventura llamada vida.

Así debería de ser, pero… ¿Qué pasa conmigo?

Sé muy bien que no soy más que una cáscara vacía. Una cáscara sin alma que pertenece a este mundo y la vez no. Mi cuerpo y consciencia están aquí, pero…

¿De qué sirven si no tengo algo de que recordar y decir con sinceridad que he aprendido de ello?

¿Acaso puedo decir que realmente estoy vivo cuando no sé quién soy en realidad?

¿Acaso ese Keita no murió ya?

Y ya que es así. La razón de mi existencia… ¿Podría considerarlo como volver a nacer?

Si todos en este mundo somos moldeados a partir de lo vemos y lo que nos enseñan… ¿no deberían haberme ayudado a crecer de esa manera? Pero siendo realistas, ¿realmente puedes decirle eso a alguien que perdió algo tan preciado y no desea más que nada en el mundo que regrese a él?

Pero aun así.

Yo realmente quería que me trataran como alguien, como un ser único, pero…

¿Qué puedo hacer si intentan forzarme a ser alguien quien ni siquiera conozco?

¿Qué puedo hacer si impregnan en mí, sus ideales mientras me dicen cómo debería de ser?

¿Acaso es comprensible y piadoso dejarles hacerlo, ya que no lo hacían con “malas intenciones”?

Pero también…

¿Qué rayos pueden saber ellos?

¿Cómo sabrían ellos como era yo en realidad?

¿Acaso existe en el mundo alguien que conoce todo lo que eres?

¿Acaso conocen todo lo que piensas y lo que sientes sin equivocarse?

¿Acaso creían que me gustaba estar vigilado y manipulado para hacer todo lo que ellos quisieran?

Ha… Tal vez yo mismo he exagerado todo, pero este mundo me recibió así. Así lo percibí. Y se desarrolló de tal punto que construí una barrera entre el mundo y yo. Frenando cualquier “influencia”. Limitándome solo a observar, analizar y definir todo con un sí o un no. Frenando así mis emociones y los que lo intentaban hacerlas brotar.

Sí, no fue solo esa extraña e insignificante sensación que presionaba en lo profundo de mí, lo que me impulso a separarme de los demás, fueron ellos mismos.

Así fue.

Debo repetir que Mike y Shiany lograron sacar de mí, ciertos pero pequeños brotes de cómo fui en realidad. Sin embargo, nunca suficiente para liberar algo más. Bueno, siendo sincero, era más por mi culpa que por ellos. A veces me sentía extraño actuar de esa manera y casi siempre me invadía la duda de si estaba bien ser así.

Pero llegando aquí, en algún momento empecé a cambiar de idea y llegué a otra conclusión, tan simple y compleja para mí, que me parece increíble y estúpido que recién me haya dado cuenta.

No debía poner a todos en el mismo saco. Ya que si en este mundo había aquellos que, por “amor” o con la mejor de las intenciones, intentaban impregnar en mí esa imagen o sus creencias de cómo era en realidad, también debía de haber otras que no.

Las primeras fueron ese par de problemáticas, realmente molestas, pero que me mostraron que para formar una amistad, el pasado no era del todo necesario. Pero lo que definió mi última decisión, mi conclusión. Fue lo sucedido el pasado viernes, donde me “reencontré” con todos mis antiguos amigos y que sin reservas les conté mi caso, que no era el mismo que conocieron.

Me escucharon, lo aceptaron, me aceptaron.

Aún si sumamos el hecho de que no me habían visto por años y que, aunque fuimos inseparables de pequeños, no había forma de que todos siguiéramos siendo exactamente igual a lo que éramos en aquellos tiempos.

Su aceptación, para mí fue más que suficiente para decidirlo… aunque esto no habría sido posible si no hubiera interactuado primero con ellas. Creo que debería darles las gracias.

 

  • ¿Quién es?
  • ¿Un alumno transferido?
  • ¿Un extranjero?
  • Debería serlo, nunca lo había visto.
  • ¿Pero por qué camina junto a la princesa Shimizu y la reina Tachibana?
  • ¿De qué año será?

Murmuraciones, si es que aún siguen dentro de ese rango, una tras otra se abalanzaban alrededor nuestro, otra vez.

  • Nadie te reconoce, Keita-kun — Aika miraba con curiosidad a todos lados.
  • Era de esperarse… — le respondí en forma de suspiro.
  • Pero es increíble —Tachibana empezó a quejarse —. Solo te cortaste el cabello y dejaste de usar lentes y ya pareces alguien totalmente diferente.
  • Si~ incluso tú Tachibana-san, nuestra indomable reina quedó fascinada.
  • Hmph ¿y lo dice alguien que fue totalmente ignorado cuando se cortó el cabello?

Ante el irresponsable y casi suicida comentario de Mike, Tachibana, en un milagro no lo golpeó sino que fue con un ataque psicológico, haciéndole ver su situación mientras lo miraba con desprecio.

  • Ah… —  y en lágrimas, Mike solo pudo asentir — Lo sé y me duele…

Estaba seguro que Tachibana quedó satisfecha con su reacción, pero apenas lo demostraba, moviendo un poco su boca en lo que parecía una sonrisa malvada.

  • Aah… haha…

Aika parecía intentar recordar en alguien que se haya dado cuenta de su corte, pero al parecer no pudo recordar nada apenas intentaba poner una mueca, pero a diferencia suya, yo sentí que esta era mi oportunidad.

  • A si… Y lo dice la señorita “histérica”
  • ¿¡Qué-!?
  • Ah, ¡Keita-kun!
  • Hahaha, es cierto, esa llamada, hahahaha

Tachibana se quedó sin habla, mientras que Aika me reprendió y Mike al parecer no pararía de reír durante un buen rato.

  • Hehe. — y con una sonrisa le contesté a Aika —. Te dije que no prometía nada.
  • ¡Keita!
  • ¡Shion!

Ambas chicas empezaron a perseguirme.

Y mientras daba un pequeño trote para poder evadirlas, avisté no muy lejos, caminar por los pasillos, a Hanasawa-senpai junto a unas chicas más.

De alguna manera logró localizarme y ante ello formé una pequeña sonrisa sin dejar de correr y levantar mi mano en forma de saludo. Ella se inclinó un poco en respuesta.

***

  • ¿Es un estudiante, presidenta?

Una de las tres chicas que acompañaban a la presidenta del consejo estudiantil, le preguntó eso al percatarse de lo sucedido. Especialmente porque vio una, apenas visible, sonrisa en su presidenta.

  • Sí, es un extraño kouhai del “1C”.

Ella le respondió casi inmediatamente. Pero ni bien dijo esto, otra de las chicas, quién era algo bajita, saltó hacia la ventana. Y con sus manos sobre el marco inferior divisó al chico en cuestión.

  • Es lindo~
  • Pensé que era un idiota haciéndose el listo — dijo la primera en hablar mientras acomodaba sus lentes con su dedo índice derecho; su otra mano estaba ocupada con algunos papeles. Su casi largo cabello negro estaba atado con un listón rojo, formando una cola de caballo. Parecía ser la secretaria —. Aun así, no recuerdo haberlo visto en alguna clase o en la documentación.
  • ¡Es increíble que lo hayas dejado pasar, Naomi! ¡Mira, ya parece llevarse bien con las bellezas de primero! — se quejó la que todavía estaba apoyada sobre la ventana. Su corto cabello castaño, sujetado por una diadema amarilla de diseño simple, empezó a bailar por la ligera brisa que entraba por la ventana.
  • Entonces, ¿quieres que vayamos a revisar nuevamente? — Otra de las chicas, juntando sus palmas, ideó lo que parecía una perfecta idea.
  • ¡Excelente idea, Kazumi! — la chica junto a la ventana apoyó la idea con una gran sonrisa.
  • Shizuka, Kazumi — la presidenta les advirtió —, tienen mi permiso, pero estén atentas con Takaiwa. Él no soportará otra travesura.
  • Ya tengo todo planeado, Rin. — a quien se le ocurrió la idea, Kazumi, parecía rebosar de confianza. Y no parecía importarle el hecho de que su largo cabello castaño oscuro se revoloteaba por la brisa —. Esta vez no me atrapará.
  • ¡Bien dicho, Kazumi! — la chica de la diadema, quien parecía llamarse Shizuka, levantó su dedo índice, afirmando su total colaboración.
  • Presidenta, has conversado con él ¿no? ¿Qué opinas? — Dejando de lado los problemas que causarán, la secretaria, Naomi, habló una vez más con la presidenta.
  • Como dije, es un poco extraño, pero…
  • ¡Pero! — dijeron todas sus acompañantes casi al unísono. A Naomi le brillaron los ojos, mientras que Shizuka y Kazumi se acercaron de golpe. Esperaban una emocionante declaración.
  • …siento haberlo conocido de mucho antes.


Submitted: October 15, 2016

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