Donde todo empezó Vol. 2

Reads: 9359  | Likes: 0  | Shelves: 0  | Comments: 1

  • Facebook
  • Twitter
  • Reddit
  • Pinterest
  • Invite

More Details
Status: Finished  |  Genre: Other  |  House: Booksie Classic

Chapter 26 (v.1) - Capítulo 4: Recuerdos - Pasado x Presente - Parte 8

Submitted: July 03, 2016

Reads: 254

A A A | A A A

Submitted: July 03, 2016

A A A

A A A

Capítulo 4:
Recuerdos
Pasado x Presente

Parte 8

Bueno, pensé estar un poco asustado por el hecho de que alguien me viera actuar así, pero mientras caminaba por los vacíos pasillos del primer año, esa sensación desapareció. No es que no hubiera nadie, solo que apenas habían unos cuantos y no veía a nadie de mi clase.

Cuando llegué a mi clase, la puerta aún estaba cerrada, así que la abrí y entré, pero para mi sorpresa, no estaba vacía; ya estaban las tres “fisgonas” sentadas en sus asientos. No era raro verlas llegar temprano de vez en cuando, sin embargo, había rostros nuevos allí.

Eran dos chicos y tres chicas que no pertenecían a nuestra clase, y todos ellos, incluyendo al trío, se sorprendieron de verme, volviéndose más discretos en su conversación; y mientras me dirigía a mi asiento, empezaron a discutir sobre hacer algo o no.

Ahora que lo pienso… ¿Ellos no serán de su grupo?

Era la primera que las veía con otros miembros de su tan rumoreado grupo y, bueno, al parecer, durante mi ausencia, se hicieron más problemáticos. Escuché que sus acciones subieron de nivel, al punto que tuvieron un conflicto, por así decirlo, con una pandilla de la ciudad.

Uno no podría creer que ese trío se metería en ese tipo de líos, pero aun así, los rumores se expandían bastante rápido.

Menudo grupo. ¿Me pregunto cuál es realmente su objetivo? O mejor dicho ¿Cuál es el objetivo de su líder?

Pero también había algo raro.

¿Por qué siento que me están mirando?

A medida que seguían discutiendo siempre se escapaba una mirada hacía mí de alguno de ellos. Atribuí a que estaban cautelosos de que no escuchara nada, así que me limité a sacar mis útiles. No pasó mucho para que llegase Tachibana junto a Aika. Aún podía sentir la furia de la primera en entrar, incluso las pobres almas, que habían entrado en ese corto periodo de tiempo entre mi llegada y la de ese par, que no tenían nada que ver, estaban siendo torturados sin saber porque.

El grupo…

Ahora que me doy cuenta, ¿Cómo se llama ese grupo?

Bueno, la cuestión es que apenas vieron a Tachibana, salieron casi huyendo. Tal vez los rumores son ciertos…  Pero en ese caso, ¿no han sido reportados o algo por el estilo?

Bueno, en cuanto a Tachibana, creo que ni siquiera se dio cuenta de la presencia de ese grupo, más bien, lo primero que hizo fue lanzarme una fulminante mirada a la par de Aika, quien me saludó un poco nerviosa. Para la buena fortuna de todos, Tachibana logró calmarse mientras la clase se llenaba y cuando llegó la hora de empezar con sus deberes de delegada, se dirigió al pupitre, nos dio las pautas de lo que hoy haríamos, y sin más, el profesor ingresó y empezamos las clases de la mañana.

Cuando llegó la hora del almuerzo recordé algo importante, y es que no había traído mi almuerzo que, de alguna manera, hice en la mañana. Por ello cogí mi maletín y empecé a buscar mi billetera.

  • Shion-kun…

Mientras iba con lo mío, Aika se me acercó un poco nerviosa, y con sus manos atrás, trataba de ocultar algo.

  • ¿Qué pasa Aika? – Dejé de hurgar mi maletín y me volví hacia ella.
  • Veras… — aún más nerviosa e incómoda, como si estuviera a punto de hacer algo vergonzoso, trataba de encontrar las palabras indicadas para hablarme —. Por cómo te fuiste ayer… además de hablar con mi abuela… pensé que podría…

¡Tak!

Pero de repente, la puerta sonó bruscamente, haciendo que, los que aun quedábamos en la clase, dirijamos nuestra mirada hacia la misma dirección. Ahí estaban varios chicos y chicas. Reconocí a algunos, eran los mismos que vinieron en la mañana.

  • ¿Dónde está Tachibana?
  • ¿Qué querrán?
  • Salió hacia la dirección.
  • Justo ahora…

Empezaron a murmurar mis compañeros, mientras los intrusos ingresaban hasta donde estaban sentadas las tres fisgonas ¿o debería decir sus “camaradas”?

Ellas se levantaron y todos juntos empezaron a mirar hacia nuestra dirección, y como si hubieran sido invitados a hacerlo, mis demás compañeros hicieron lo mismo.

¿Qué…? ¿Qué pasa? ¿Por qué otra vez parece que me miran a mí?

  • Háganlo…
  • Es ahora o nunca.
  • Rápido, nos pueden pillar.

Se empezó a escuchar varias voces, en forma de susurros, que venían de todas partes del grupo intruso, pero todos esos comentarios tenían un solo objetivo, hacia las tres fisgonas.

Aún sentía que me veían a mí, así que opté por seguir buscando mi billetera (la cual no sé dónde rayos metí) e irme lo más pronto posible con Aika y hablar con más tranquilidad en el lugar de siempre. Pero mientras yo iba con lo mío, las tres fisgonas habían dado un paso delante de su grupo.

  • Vamos, juntas. — Dijo Ichijou —  Un, dos…
  • ¡Keita-kun! ¿¡Somos los “Porundarios”!?

Las tres alzaron a voz en total sincronización. No parecía ser la primera vez que lo hacían, es más, parecía algo natural para ellas.

En realidad, lo dicho por ellas, no tenía mucho sentido, es más, no tenía nada de sentido. Sin embargo, en algún momento había dejado de buscar mi billetera y bajado mi maletín al piso. Entonces golpeé la mesa con las dos manos, pero no lo suficiente para asustar a alguien.

Aika me miraba algo preocupada, extrañada, tal vez asustada de lo que podría venir a continuación. Pero no era capaz de centrarme en ella, solo me levanté sin alzar la vista ni separar mis manos de la carpeta..

  • ¿¡Haaaa!?

Salió de mi boca sin poder controlarme. Me sentía molesto e irritado, pero a la vez nostálgico, y extrañamente, entusiasmado.

Entonces levanté la mirada hacia ellas tres y, controlado por esas emociones, alcé mi voz:

  • ¿¡Por qué tengo que repetírselo a ustedes tres a cada rato!? — me sentía listo para solventar un discurso con todo mi espíritu, como si hubiese trabajado durante mucho tiempo en él —. ¡No es “Porundarios”, es “Voluntarios”! ¡¿Q-…?!

¿Ah…? ¿Qué demonios estoy haciendo…? —  Cuando por fin volví a ser consciente de mí mismo, desconcertado y confundido, miré hacia abajo, abarrotando mi cabeza de preguntas. — ¿Por qué les estoy corrigiendo? ¿Qué me pasó? ¿Qué está sucediendo?

No había gritado, pero mi voz fue lo bastante fuerte que resonó por toda la clase, y como tratando de liberarme de todas esas preguntas, volví la mirada hacia ese grupo, tal vez en busca de respuestas. Sin embargo, en este momento, mis dudas eran lo menos importante.

Todos mis compañeros me miraban entre atónitos y extrañados, e incluso Mike y Aika. Era más que obvio que iban a tener esa expresión, pero el problema eran los otros, los intrusos. No tenía ni la menor idea del porqué, pero todos, todos ellos se veían entusiasmados, con expresiones de esperanza, regocijo, felices, como si fueran un grupo de mineros al encontrar oro.

  • ¡En verdad es Keita!

¿Eh?

  • ¡Es el líder! — Uno gritó.

Espera, ¿Qué?

  • ¡Líder!

¿Líder?

  • ¡Keita!
  • ¡Keita-kun!
  • ¡Líder!
  • ¡Keita-san!

Todos empezaron a alzar la voz, nombrándome en casi todas las formas en la que se podía llamar a una persona mientras se acercaban y nos rodeaban, tanto a mí como a Aika.

  • ¿Dónde has estado, líder?
  • ¿Cuándo volviste?
  • ¿Por qué llevas lentes, Keita?
  • ¿Por qué no nos contactaste?
  • Es bueno volver a verte.
  • ¿Te pasó algo?
  • ¿Por qué has estado oculto?
  • Has cambiado bastante.
  • ¿Co…?

¿Qué está pasando aquí? — Y más dudas vinieron a mi mente mientras su avalancha de preguntas venían de todos lados, que no supe a quién mirar.

  • ¡Esperen, esperen!

Ya harto, separé mis manos de la mesa y alcé mi voz, tratando de controlar la situación, y cuando tuve la atención de todos, me aclaré la garganta y empecé a jugármela.

  • Chicos, primero que nada, este no es buen lugar. Necesitamos buscar otra parte para hablar.

No tenía tiempo para ponerme a pensar, así que decidí poner orden primeramente. Algunos se miraron unos con otros, otros quedaron ligeramente sorprendidos, y los demás dieron a relucir una pequeña sonrisa

  • ¡Oh!

Y al final, juntos levantaron sus brazos, aceptando mi idea con alegría y entusiasmo.

¿En serio me han hecho caso?

No tenía ni idea de a dónde iba todo esto, pero por ahora debía de aprovechar de ese cargo, que me atribuían, para tratar de minimizar este golpe y llevarlo a un final provechoso. Y como cumpliendo con mi orden, todo el grupo empezó a salir de la clase, reuniéndose fuera. Aprovechando esos momentos, le hablé a Aika en tono bajo.

  • Aika, espera aquí por favor.
  • No.
  • Ahora no es momento de-
  • Dijiste que confiabas en mí — sus ojos me decían que no iba a echarse atrás. — Quiero saber más.
  • Está bien… — suspiré y me volví hacía mi amigo silencioso  —. Mike, ayúdame con esto.
  • Okey~ — me sonrió, confiado, para luego levantar su dedo índice y agregar —, es más complejo de lo normal, pero tengo una idea clara. ¡A conquistar el mundo! — levantó su brazo derecho con más ánimo.
  • Perfecto, vamos.

Salimos juntos al pasillo, sin volver mi mirada hacia atrás, hacia mis demás compañeros de clase, después de todo, desde hace rato no decían nada. Y ya afuera, el amplio pasillo, estaba abarrotado de todos ellos.

¿Qué voy a hacer con todos ellos?

  • Wow, son bastantes — Mike hizo un ademán, como intentando encontrar tierra firme —. Alex, vamos al campo deportivo cuanto antes. Podrían pasar mano y yo no estoy preparado para perder mi pureza — fingió estar asustado.
  • Parece que sí.

Omitiendo sus delirios, Mike tenía razón; el campo deportivo era el lugar más amplio y cercano posible para este numeroso grupo. Ahora ya preparado y un poco calmado, intenté tomar acción, pero aún no sabía cómo tratar con ellos, así que, cauteloso de lo que debía decir, me dirigí a ellos.

  • Uhm… Chicos.

Todos me tomaron más atención, esperando mi decisión o tal vez una orden.

  • Bueno, como verán, necesitamos ir a un lugar más cómodo, así que nos iremos al campo deportivo, por favor, todos síganme.
  • ¡Oh!

Al recibir el asentimiento de todos, mediante una unificada voz de ánimo, mientras levantaban sus manos, empecé a caminar y sin darme cuenta, estaba liderando un enorme grupo de estudiantes, en medio de los pasillos.

¿Por qué tienen tanta devoción?

¿Qué soy exactamente para ellos?

Eran preguntas que esperaba, ellos me responderían, pero lamentablemente para mí, la historia no hacía más que comenzar.

En ese momento, una silueta femenina giró del pasillo que estaba por delante, y mientras mi cerebro reconocía su cabello corto y su provocativa sonrisa, sentí que el tiempo se ralentizaba. Era cierta persona, cierta autoridad, que se detuvo apenas giró y nos vio. En otras palabras, nos atrapó a nosotros tres, liderando un numeroso grupo de alumnos. Sin embargo, el problema era que este grupo no era como cualquier otro, pero también, ella no era cualquier autoridad.

¿Qué está haciendo aquí?

Nos quedamos estupefactos. Quietos frente a la máxima autoridad estudiantil.

La presidenta del Consejo Estudiantil.

Ella, al vernos, puso una expresión seria, o eso pensé. Entonces, empezó a acercarse y cuando estaba lo suficientemente cerca, me di cuenta que no estaba seria, más bien, su expresión denotaba altivez, incitador, lista para dar un último golpe.

Busqué ayuda en Mike con los ojos, sin embargo su expresión era similar o peor que los otros, y de algún modo parecía ocultar algo más. Pero este no era el momento para tratar de descifrarlo. Rápidamente busqué a Aika, pero ella también estaba igual que los demás, sin contar que había cierto brillo en sus ojos.

Al final, estaba entre la espada y la pared. Sin poder evitarlo, entré en pánico sin saber qué hacer, pero ella simplemente no me dejó más tiempo.

  • Vaya, vaya, pero que tenemos aquí.

Finalmente frente a nosotros, puso sus manos en su cintura con total confianza. Ella estaba sola frente a un inmenso grupo, y aun así no dudó en formar una deslumbrante e incitadora sonrisa.

  • Bueno…

Si hubiese sido una situación normal estaría tranquilo, pero aparentemente era el proclamado líder de un gran grupo que tenía detrás de mí. Ellos no tenían buenos antecedentes, y si uno de ellos intentaba decir algo, de seguro cavaria mi tumba. Tenía que evitarlo a toda costa.

De la forma más discreta posible, doblé mi brazo hacia atrás. Formé una tijera con mis dedos, luego cerré el puño y la abrí ligeramente.

Oí susurros.

  • Corten filas…
  • Dispérsense…

Ellos me habían entendido a la perfección, y debo decir que me impresionó.

Como aún seguíamos en las aulas del primer año, varios de ellos entraron nuevamente a sus clases, otros se agruparon en grupos más pequeños y otros siguieron de seguido, caminando casualmente.

El grupo había desaparecido en un instante. En realidad, desde que apareció la presidenta y mientras yo luchaba internamente, apenas paso poco menos de medio minuto. Y al final solo quedamos los tres frente a la máxima autoridad estudiantil.

Ella no se dio cuenta de nada, o eso es lo que quería pensar, pero en realidad creo que ella no le dio importancia alguna.

  • E… ¿Qué se le ofrece, Senpai?

Finalmente, pude preguntar con cierta tranquilidad.

  • Raro~ — me empezó a observar con sospecha —. Pareces más desesperado de lo normal, ¿tratas de ocultar algo, Kouhai?
  • Cosas suyas, Senpai. Solo nos dirigíamos a la cafetería, es hora del almuerzo después de todo.

Forcé una sonrisa, intentando salvarme sin apartar mis ojos de ella, para así poder tener cierta veracidad. Pero internamente intentaba no revolverme.

Durante ese pequeño lapso de conversación, varios de los chicos del grupo que ingresaron a algunas clases, pasaron por un costado, seguramente al campo deportivo.

  • Mm~

Pero mi atención iba dirigido solamente a ella, quien puso una expresión pícara, acercándose un poco más. Algo me decía que quería acorralarme, y yo no debía caer fácilmente.

  • Senpai, no-
  • ¡Keita-kun!

Pero mientras trataba de llevar la conversación a un fin provechoso, de la nada, Aika me llamó por mi nombre. Realmente fue inesperado, así que sin pensarlo me giré hacía ella, tratando de entender la razón por la que me llamó.

  • Aika, acabas de…
  • ¡Vamos!

Pero sin decir más, Aika me sujetó de la muñeca y me empezó a arrastrar. No pude ver su rostro y pesar de que no entendía su comportamiento, no puse resistencia.

  • ¡Lo siento Senpai! — me despedí mirando hacia atrás —. Hablaremos en otra ocasión.

Apenas dije esto, Aika me jaló con más fuerza.

  • Hey, espera Aika, ¿Qué pasa?

***

  • Hey, espera Aika, ¿Qué pasa?

La presidenta escuchó quejarse a su objetivo perdido, de no tan lejos, siendo alejado a la fuerza.

  • Ah~ que mala suerte…

Ella se lamentó sin alejar sus manos de su cintura, e inclinando su cuerpo un poco a la derecha. No sabrías decir que si lo que dijo era porque acaba de perder su presa, o por otra razón en particular.

Pero aún quedaba un integrante más del enorme grupo que se había aglomerado hace unos pocos instantes en todo el pasillo de las aulas del primer año; Mike. Durante todo ese tiempo, él solo se limitó a ver todo lo que sucedía, pero no como habitualmente lo hacía, sino que había cierta amargura en su rostro. Sin embargo, ese hecho era prácticamente imperceptible para cualquiera que no le examinara detenidamente.

De todos modos, con sus compañeros que ya habían desaparecido bajando las escaleras, él también empezó a caminar.

  • Hey, ¿Mike, no es cierto?

Sin embargo, la presidenta le llamó por detrás. Su tono de voz era ligeramente serio, pero aun así, él no volteó ni dijo nada. Así que ella continuó:

  • ¿Qué era eso, de lo importante que querías hablar?
  • No se preocupe por ello… senpai. — Finalmente habló pero con una sonrisa irónica grabada en su rostro — Ya no es necesario.
  • ¿Mm?
  • Ya es muy tarde.

La presidenta estaba claramente confundida por las palabras ese chico, pero él no hizo nada por hacerse entender, sino que empezó a caminar sin voltear hacia ella ni una sola vez; y mientras caminaba, del lado contrario aparecieron dos chicas.

  • Presidenta, necesitamos su ayuda. — Dijo una de ellas, apenas llegaron a ella — Debemos ir a…

Pero él no escuchó más.


© Copyright 2020 SamBlaz. All rights reserved.

Chapters

  • Facebook
  • Twitter
  • Reddit
  • Pinterest
  • Invite

Add Your Comments: