El vecindario Bloodmark

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Status: Finished  |  Genre: Thrillers  |  House: Booksie Classic
Peter y sus colegas se enfrentan a un caso de secuestro, de lo que se sospecha es una pandilla neonazi.

A la vez en que otra pandilla esta al acecho, pero en este caso, las cosas no son lo que parecen.

Submitted: April 24, 2016

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Submitted: April 24, 2016

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El vecindario Bloodmark

2011

 

“No hay camino para la paz, la paz es el camino”

Mahatma Gandhi

 

“Madurez es lo que alcanzo cuando ya no tengo necesidad de juzgar ni culpar nada ni a nadie de lo que me sucede.”

Anthony de Mello

 

Todavía recuerdo de cuando llegue a Estados Unidos por primera vez, en 2006. No me parecía en nada a la persona que soy ahora. Pero ambas etapas de mi vida están conectadas por muchas cosas, en especial una frase que mi novio me contó poco antes de cumplir mi primer año en Estados Unidos.

-Siempre puedes escoger Rakel. Siempre. Nadie te puede quitar esa libertad de la elección. Es uno de los pocos poderes humanos que nos envuelve con la belleza y la Gloria de la vida, y que nos distingue de los cínicos.

Experimente una gran calma por esa oración.

¿Qué quién soy? Me llamo Rakel Shlomo Sotelo, y soy la novia de Peter Hamilton. Para aquellos que no saben, he estado viviendo en Estados Unidos en los últimos cinco años, y creo que ha sido la época mas fácil de toda mi vida.... No... !Ha sido la época mas feliz de toda mi vida! Desde que mi abuelo, Alfonso Sotelo estaba en este mundo. Al lado de Peter lo he tenido todo, seguridad, esperanza, amor, muchos amigos judíos, futuro en mis suenos de cantar y de música, y también un pequeño titulo universitario por el que Peter generosamente, pago mis estudios. Aunque no debía hacerlo. Ahora yo procuro ayudarlo a realizar sus suenos.

A lo que voy con esto, es que hace unos días el Alcalde de San Francisco llamo a Peter, para decirle que había ganado la Medalla Civil de San Francisco, uno de los mas altos honores que puede alguien recibir en la ciudad. Lo mismo Nora y yo, aunque no somos ciudadanas. Sin embargo Débora Winckel habia pedido que se pospusiera la ceremonia.

Las razones del por que ahora están narradas en este relato. Débora nos llamo a Peter y a mi para atender un nuevo caso.

Todos hablamos en su despacho.

-?Han oído hablar de Bloodmark por el futuro? –pregunto Débora.

-Desde luego –comento Peter-. Una pandilla que se ha dedicado a crear lo mismo que los populares de las escuelas hacen a los inadaptados, humillarlos de la forma mas vergonzosa. Fue creada en el 2006, pero no fue sino hasta un año después cuando realmente comenzó a llevar a cabo sus actividades, y siempre han hecho lo mismo: Ser la voz de los que todavía no saben encontrar su propias palabras. Creo que sus lideres se llaman John Sideburn, y Abigaíl Bloodmark, sin embargo, jamas han cometido homicidios, lo consideran el metodo de lo que combaten; solo protegen a los mas vulnerables de los que consideran los que abusan del poder. Uno de sus actos mas “emblemáticos” es la quema de patrullas de Policia y automoviles costosos.

-Eso mismo Peter –dijo Débora-. Sus miembros son gente que cree esta desprotegida: minorías, inmigrantes indocumentados, muchachos con terribles habilidades sociales, hijos de hogares disfuncionales, vagabundos, y otros acosados en las escuelas. Aunque no solo cometen actos a si, tambien les ensenan a estos individuos cocina, el ingles, a tener confianza en si mismo. Se dice que sus lideres, John Sideburn y Abigail Bloodmark son tan buenos oradores como el propio presidente Barack Obama.

Yo estaba leyendo los archivos, el símbolo eran unas manos que tenían lo que parece un sendero hacia la montana, rodeado de coronas de espinas. Y su lema, según Débora, es Todos unidos, todos como familia... Bloodmark por el futuro.

-?Cocina? ?Hablar ingles? ?Escuelas propias? –comento Peter-. Tienen una visión muy altruista para una simple pandilla.

-?Bloodmark Débora? –pregunte-  ?Como marca de sangre en ingles?

-Así es Rakel.

-Tetrico nombre ademas –agregue-. Aunque debido a la situacion, comprendo la idea.

-Lo primero que todos pensamos –sonrio Debora-. En fin, pasemos a lo importante. Los llame porque necesito tu ayuda Peter. Como veras, han “desaparecido” unas cuantas personas de San Francisco en los ultimos tres meses. Aquí estan sus expedientes.

Debora nos paso los documentos, todos ellos, eran hispanos, Roberto Medina, Laura Carvajal, Elena Cienfuegos, Rodrigo Mendieta, Luz Teresa Hidalgo, Manuel Rojas. La lista seguía en aumento.

-Te doy una pequeña pista –siguio Debora-. Lo que actualmente se conoce como el DREAM Act había sido rechazado por el Senado americano el pasado diciembre, eliminando la posibilidad de estos jóvenes de regularizar su situación. ?Eso te dice algo detective?

Peter dejo los documentos en el escritorio de Debora.

-Todos son hijos de indocumentados. Todos llevan viviendo en Estados Unidos mas de cinco años, algunos hasta diez, y todos habian terminado la secundaria. Lo que significa que se hubieran podido beneficiar del DREAM Act si se hubiera aprobado.

-Exactamente. Y a lo que quiero llegar con todo esto, es que sospecho que, por miedo a ser deportados, y por la situación tan difícil que ahora les ha tocado a algunos inmigrantes ilegales, muchos se han ido a refugiarse con Bloodmark por el futuro, que han dicho que los iban a proteger de las autoridades –Debora encendió su computadora-. Fijense muy bien en esto.

Abrio la pagina web de Bloodmark por el futuro: http://www.futurebloodmark.com. Ahí estaba el mensaje que Debora nos menciono:

 

En nombre de aquellos que quieren enriquecer a

Los Estados Unidos, lamentamos mucho que

sus expectativas hayan sido revocadas de esta forma.

El DREAM Act fue rechazado en Washington de nuevo.

Pero no se preocupen, Abigail Bloodmark y John Sideburn

comprenden sus miedos. Vengan con nosotros, y juramos

Ante Dios, que no los van a deportar.

 

Los protegeremos.

 

Les damos la bienvenida.

 

Todos juntos. Bloodmark por el futuro.

 

-Hable por el teléfono con el presidente Obama –siguió Débora-. Me dice que esta muy preocupado por estos muchachos, teme que de pronto se hagan daño, o que cometan crímenes. Recién hizo ademas un llamado a la calma. Pero temo que necesitamos mas que eso. Peter. ?Tu que mas sabes sobre Bloodmark por el futuro?

-Todo lo que te he dicho Débora –confeso Peter-. He estado tan ocupado en otros asuntos. !Pero con gusto te ayudare! Por lo que veo, aunque no sean un grupo de Robin Hoods, creo que tienen buenas intenciones, veré a ver como me puedo comunicar con ellos. Ahora lo que necesitamos es una salida negociada.

 De repente Débora se levanto de su silla.

-Ademas hay otro problema, y por eso te llame a ti Rakel. –señaló a una pareja con yarmulkes en la cabeza que lucían demasiado tristes-. Aquellos son los Goldstein. Joshua y Ethel. Su hija, Nina, de nueve años, desapareció hace dos días, justo en el mismo instante en que uno de los miembros de Bloodmark por el futuro, Alfredo Z, fue encontrado muerto en un vecindarios. La Policía cree que fueron los miembros de Bloodmark los que se la llevaron, pero yo lo dudo. Digo... Si no se habían dedicado jamas al secuestro. ?Por que habrían de empezar ahora? Ademas. La familia Goldstein son solo unos simples residentes, no son ricos y tampoco así de adinerados, no concuerdan con los objetivos Bloodmark.

-Y crees que los que se llevaron a Nina Goldstein –dije-, son los mismos que mataron a Alfredo Z.

-Correcto. Tu eres judía, lo mismo que ellos. ?Por que no das y hablas con ellos? De pronto puedas consolarlos un poco.

-Desde luego Débora –acepte de inmediato.

Justo en el mismo momento en que me dirigía hacia los Goldstein, me acorde de cuando mi abuelito, uno de los hombres que mas amaba en este mundo, fue asesinado por Vanessa Pallocchini, en compañía de varios supremacistas blancos, neo-nazis, en Londres. La idea era encontrar a Nina Goldstein, y convencer a los indocumentados temerosos de su futuro que no se involucren con Bloodmark por el futuro. Aunque lo demás no sera sencillo, tomando en cuenta que Bloodmark por el futuro, jamas ha sido una banda muy popular entre los Policías.

Mientras tanto, los Goldstein nos dijeron las mismas palabras que los secuestradores de Nina.

-Dijeron que la tenían –comento Joshua Goldstein-. Que iban a hacerla sufrir, y a nosotros. A menos que les entregásemos una libra de carne, para al final llamarnos usureros.

Yo escuche las palabras, lo mismo los terribles llantos de Ethel Goldstein. ?Una libra de carne? Como con Shylock y Antonio en El Mercader de Venecia. Eso iba en serio.

-El que hablo... Dijo que la voz era del Maestro J.G.

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Finalmente aparecimos de nuevo en el periódico. Otra nueva misión para nosotros. Lo mismo que la muerte de Alfredo. El funeral sera dentro de cuatro días. Confieso que me siento un poco preocupada por estos hechos, pero moriré si ha de ser necesario. Ese es mi propósito de vida. Incluso moriré por John.

Lamento no presentarme, me llamo Abigaíl Bloodmark, y soy la segunda al mando de Bloodmark por el futuro. Y la líder de la pandilla de mujeres, Crux Rubea. La verdad es que John y yo somos los unicos lideres, se encuentra nuestro gran amigo, Maiyu Kenan, que ensena fisica y es el jefe del Comité de Construcciones del vecindario. Peacenow Jones, afro-americano y le encanta el rap y la filosofia de Martin Luther King mas que a nadie. Suena con ser obispo, y nuestro gay, Josho Kemp, y su novio Jake. Cuando se conocieron, John y yo les hicimos una fiesta sorpresa, una de las mejores que he tenido a pesar de ser la única.

Estos no son nuestros nombres, pero los cambiamos para tener influencia sobre ”nuestros enemigos”, y para sonar poderosos y decididos ante nuestros seguidores. Pero todos somos unidos, somos lo que es en japones una nakama. Una familia. Todos somos iguales, incluyendo personas como María, que siempre cocina y limpia aunque siempre le he dicho que no hace falta.

Todo comenzó, como todo el Estados de California sabe, en el 2006, cuando conocí a alguien de un aspecto de gamberro, pero muy guapo y carismático llamado John Sideburn. En ese momento no tenia ni idea de que hacer; no tenia familia, ni dinero, ni educación... Nada. Entonces lo conocí. Me reafirmo la confianza y me convenció que debo cuidarme mas. Le hable un poco sobre mi, sobre mi pasado. Quedo impresionado de mi personalidad. Me enseno otras cosas: a cocinar, matemáticas, física... Muchas cosas... Incluso a pelear, especialmente con el instrumento llamado tonfas.

Les juro que no me sentí así de feliz en años. Como era una nueva etapa de mi vida, decidí cambiar mi aspecto. Oí que a John le gustan las muchachas “sugestivas”, por lo que me corte el cabello, y cambie mi largo vestido de verano por unos shorts de mezclilla, unas botas, un top, chaleco, una gargantilla y una bandana. Todo de color negro.

En lo personal, hubiera cambiado mi apariencia, de no ser porque, al lado de John, me encontré con unos tipos que debieron pensar que era una ramera por mi aspecto, mencionado siempre mi trasero. Me dirigía ellos con cestus y las manos cubiertas de vendajes.

-?Con que te gusta mi trasero? –le pregunto a uno de ellos.

-Bastante muñeca. Y tus piernas.

-Me halagas querido. !Solo espero que te gusten igual mis puños!

Rompí el vidrio, lo saque y les di a todos una buena paliza con ayuda de John. Pero lo que realmente eternizo el momento, como espera María, fue que llenamos su auto de gasolina, le metimos un cigarrillo (Empece a fumar cuando conocí a John) Es una de las cosas que compartimos.

Ya saben después que fue lo que paso con el auto.

Pero eso era solo el inicio. Lo que John Sideburn había hecho conmigo era solo el comienzo. Era el inicio de nuestra misión, porque después debíamos ayudar a los otros jóvenes, muchachos que siempre eran acosados por los populares en las escuelas, o a los que siempre extorsionaban en otras partes. Solo necesitaban una voz. Y John fue esa voz para los muchachos, y yo para las muchachas.

-Todos somos grandes. Todos somos poderosos. Todos somos especiales. Eso es lo que debemos saber. El problema es que no hay forma de despertar esa voz. Los están callando a ustedes, los asustan... !Los que creen son los dueños del campus solo por ser bonitos y también por ser amados por el publico! !Y los humillan solo por ese poder que les dan sus seguidores! Como Dale Daggett, el capitán del equipo de fútbol, y su tonta novia rubia. !Apuesto a que si estuvieran en una situación difícil, lo que realmente son, los demás alumnos les darían la espalda. !Pero eso no se trata de ellos! !Se trata de nosotros! !De ustedes! Ellos les han hecho la vida imposible, y ustedes tienen mas futuro que ellos porque saben como es el mundo real aquí afuera. Y pueden empezar a usar ese poder, desde ya. !Y ustedes lo saben! Solo falta una cosa mas. Su decisión. La decisión depende de ustedes. ?Están de acuerdo?

Todos estaban muy contentos con John. Y dieron un gran aplauso por su discurso.

-!Estoy orgulloso de todos ustedes! A cambio, Abigaíl y yo les guiaremos en la pelea. Vengan y les diremos que hacer.

Fue el principio. Lo que hicimos fue adentrarnos en la casa de Dale Daggett, y a su automóvil; Con cinta y con un martillo, rompimos sus vidrios, llenamos el interior de gasolina... !Y ustedes ya saben que paso después!

Las llamas atrajeron su atención, y a ambos, tanto a Daggett como a Maggie los drogaron con cloroformo y los llevamos a nuestro “cuartel general”, donde filmamos su humillación; Las chicas y yo le pintamos el cabello a Maggie, obligando a Dale Daggett a mirar, bromeando con armas, haciéndole pensar que lo torturaríamos. Suplicaba que le dejásemos ir, y que podíamos tener a Maggie. Ello provoco la ruptura de ambos, pero la mejor parte fue cuando del miedo, se orino en los pantalones. No dejamos de reírnos y de filmarlo así.

Y para terminar, rapamos a Maggie, dándole un peinado realmente horrible. El video fue publicado en la Internet. Fue el final para Dale Daggett, y para Maggie. Se cambiaron de escuela... Y creo que incluso de ciudad.

Nuestra acciones nos dieron a conocer. Pronto otros muchachos que tenían el problema vinieron a nosotros pidiéndonos ayuda. Comenzamos con tan solo veinte miembros, pero en tiempo récord, para sorpresa tanto mía como de John, el numero ascendió a quinientas personas entre estudiantes, jóvenes de escasos recursos. A estos últimos, les dimos comida, les ensenamos a sumar, todo lo que necesitan para la secundaria. Pero otra cosa que realmente era sorprendente era que varios adultos nos apoyaron, y unos cuantos millonarios. Nos dieron dinero, comida, y consejos para ayudar a muchos otros de nuestros miembros.

Temíamos que de pronto nos tomarían como delincuentes. Lo cual paso obviamente. Pero al menos ahora teníamos dos cosas que nos distinguían de alguien que intenta robarle a los civiles, fomentando el crimen en las calles, una de ellas era que tratamos de abrirles a las personas las grandes opciones de la vida a través de la educación. Y la otra...

-Escucha Abigaíl –me confeso John un día-. Necesito decirte una importante verdad, y me gustaría que no te rías, porque es la pura verdad. Y... 

-Te juro ante Dios que no lo haré querido John.

-De acuerdo. Te diré la verdad... Lo que he hecho... Ha sido inspirado por la forma de pensar... de Peter Hamilton.

Creo que por ese nombre... Hicimos lo que hicimos. Y consultamos a muchos expertos, con los que manejaríamos a los que creen en nosotros.

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Soy yo otra vez... Rakel Sotelo. Ubicados en la mansión de Rebecca y Mackey.

Débora me dijo que no podía mirar colaborar en el caso de Nina Goldstein dentro de la jefatura de Policía, ni mucho menos en cuanto al asunto de Bloodmark por el futuro. Estábamos mirando en la pagina que habían creado los miembros de la banda. Vimos un poco de su programa en cuanto a los objetivos que tenían en mente. Como se darán cuenta, Nora. Margoth y Aaltje estaban con nosotros.

-Escuchen esto –exclamo Peter-. Nadie tiene por que trabajar de noche si no lo desea. La educacion es completamente gratuita y laica. Todos son completamente iguales ante los lideres, incluyendo al propio John Sideburn y Abigaíl Bloodmark. No se robara la propiedad privada que no sea reclamada; se le dará a varios expertos. ?Y esto? Consejo de la Banda con poderes ejecutivos y legislativos. Comisión de... Educación... Salud... Trabajo... Prácticamente operan como la Comuna de París.

-?La Comuna de París? –pregunto Aaltje- ?Es un barrio?

-No Aaltje. Se refiere al gobierno temporal francés que duro entre marzo y mayo de 1871 –aclaro Margoth-. Nacido a partir del desencanto francés a Napoleón III, básicamente por la derrota ante Prusia durante la guerra franco-prusiana.

Las chicas miraron fijamente a Margoth.

-?Que? Se aprende una o dos cosas de tanto escuchar a Peter Hamilton.

-Pero hay otra diferencia fundamental –agrego Mackey-. Y es que no quieren derrocar a nadie, solo quieren proteger a los que piensan están solos, y darles lo que no pueden tener a través de los servicios públicos.

-En ese caso, quizás podamos tener un acercamiento con ellos –sugirió Rebecca-. Pero habrá que hacerlo de una forma básica; y en eso entrarías tu mi querido Peter. No es raro el tipo de reputación que te precede en San Francisco. Según esta pagina, Bloodmark por el futuro sabe de las cosas que haces y reconocen que te interesan el tipo de personas por las que ellos también trabajan. Y creo que asi tendra que ser. No puedo ubicar el servidor de donde se crea esta pagina, lo que me convence de que se trata de un gran experto en computadoras. Si alguien me hace caer así, es porque es un maestro como yo. O tal vez porque ha tenido muchísima suerte. Por lo que sugiero que nos contactemos con ello en linea, ya que estamos acá, en la mansión. Si somos capaces de establecer confianza … Si les hacemos entender que estamos entre amigos, entonces podemos empezar un proceso con el que traigamos la paz. Y tu Peter tienes que estar presente, ambos comparten expectativas sobre la vida.

De inmediato Peter volteo a mirar hacia a mi y me sonrió.

-Espera Rebecca –comento de inmediato-. Todavía hay un asunto vital, el encontrar a Nina Goldstein. Y ademas. Es posible que de pronto tengamos mucho en común Bloodmark por el futuro y yo, pero... ?Yo que les puedo ofrecer solo? En cambio tus influencias son muy grandes... Si entiendes lo que digo.

Rebecca sonrió.

-Desde luego Peter.

-Pero antes de eso, habría que avisarles el problema con Nina Goldstein –afirmo Mackey-, si es cierto lo que dice Hamilton... !Es mas! Es perfecto porque así nos ganamos su plena confianza.

-Debemos hacerles decir que no lo hicieron ellos –dijo Peter.

-Y que ambos grupos concuerden en lo importante que es encontrar a Nina Goldstein –agrego Mackey.

-?Pero que tal si ellos no quieren ser reconocidos por eso? –pregunto Aaltje.

-Les conviene –dije-, deben aprovechar esta oportunidad.

-Con una voz y una legitimidad asi  –señaló Mackey-, les quitarian un peso de encima a sus seguidores.

-Y no son tontos. Si comprenden muy bien el concepto de la Comuna de Paris, entonces podemos tener la certeza que, por lo menos, John Sideburn es inteligente. Ademas lo que hace lo hace por mucho indocumentados. Si de veras le interesa salvar a los que confian en el, aprovechara la oportunidad.

-No lo resuelve todo, pero es un excelente comienzo que les una accesibilidad mucho mayor de lo que pensaron –comento Mackey.

-!Eso es brillante! –exclamo Jessie y Sektor- ?Pero que pasara si ellos no tienen pistas de Nina Goldstein?

-Su ayuda bastara Jessie –le aclaro Peter.

-Aunque tendrían que cumplir penas carcelarias –comento Rebecca-. El Alcalde o el Gobernador asi lo exigirán.

-Yo creo que pueden darles un indulto –comento Aaltje-. O lo que hagan en Estados Unidos.

-En realidad Aaltje...  Yo hablaba de las quemas de las patrullas. Eso si es un delito serio.

-De eso nos ocupamos luego Rebecca –afirmo Peter-. Ahora a trabajar.

-?Te puedes comunicar con ellos? –pregunto Mackey.

-!Despierta primito! Estoy con ellos. Tales Einstein ya se puso impaciente. El debe ser el creador de la pagina.

Margoth se rio de ese nombre de usuario Tales Einstein, y se rió. Le recordé lo serio que era el asunto. Rebecca se comunicaba con Tales Einstein, mientras que Mackey y Peter le indicaban que era lo que debía anotar. Empezaron haciendo que Bloodmark por el futuro expresase lo que siente por el secuestro de Nina Goldstein; dijeron que estaban muy preocupados, pero a la vez preguntaron que como sabían que era un secuestro. Después nosotros les preguntamos quienes creían que pudo haber matado a Alfredo Z. Respondieron que tanto John Sideburn como Abigaíl Bloodmark creen que fue El Color Puro, una banda de skinheads supremacistas blancos que han estado amenazando a Bloodmark por el futuro. Sospechan que ellos estaban detrás del rapto de Nina Goldstein, pero creen que ya la hayan matado. De inmediato le dije a Peter lo que me dijeron los Goldstein sobre su hija, lo mismo las siglas J.G...

Maestro J.G.

-Maestro J.G. –afirmo Peter-. Joseph Goebbels. Maestro Joseph Goebbels.

-Tiene sentido –dijo Mackey-. Goebbels era el mas alto jerarca nazi después de Hitler y Hess. No hay duda. Ese tipo es el líder.

Olvidamos eso rápidamente y continuaron con la conversación. Ambos lados acordaron que iban a discutir mas detalladamente las ofertas, nosotros con la Policía, mientras que Abigaíl Bloodmark y John Sideburn se tomarían el tiempo para evaluar lo que hablamos.

Rebecca y Mackey nos dejaron dormir en la mansión aquella noche, sin embargo me demore en dormirme mas de lo que había esperado. Y antes de eso, después de lavarme los dientes, Peter se encontró conmigo en los pasillos, ambos teníamos las pijamas.

-Hola Rakel –Peter me sonrió-. Pense que me necesitabas por lo que estas sintiendo.

Estaba tan feliz de verle que fui a abrazarle.

-Muchas gracias Peter –comente-. Gracias por acordarte de una fecha tan importante.

-?Cómo olvidarlo? Fue lo que permitió conocerme... Casi.

-?Que pasa? –pregunto Aaltje, quien se estaba secando el pelo- ?Me perdí de algo?

-No de mucho Aalt –dijo Peter-. Rakel y yo nos vamos a dormir.

-Espera Peter –le pedí-. Aaltje. Hay algo que debes saber. ?Recuerdas cuando te dije que yo era Una Sirena de Londres con Margoth y Karon en Ecuador?

-?Como olvidarlo? –Aaltje se emociono- Esa fue la sorpresa de la Historia.

-Me alegro –continué-, pero nunca te dije lo que me motivo a tomar esa decisión. Lo que pasa... Es que el sexto aniversario del asesinato de mi abuelo se cumple... La próxima semana.

La cara de emoción de Aaltje cambio por una de notoria tristeza.

-Lo siento mucho Rakel –comento-, lamento que eso le haya pasado a tu abuelo.

-Fue Vanessa Pallocchini, ayudada por unos despreciables supremacistas blancos en Londres.

-Se nota que era todo tu mundo.

-Lo era Aaltje. Y el de Margoth, junto con Rita Sven Grass, una de nuestra mejores amigas.

-Pues... Yo entiendo lo que sientes. Mis padres murieron en un accidente aéreo, creo que de camino a Madagascar –confeso-. Yo jamas los conocí. Sucedió cuando tenia tres meses de edad.

-Me alegra poder conocer eso de Aaltje –dijo Rakel-. Ahora ve y descansa.

-Gracias Rakel. Ustedes también chicos.

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Aquí me tienen otra vez, a Abigaíl Bloodmark, discutiendo con John, Maiyú, Josho, Peacenow la posicion que tenían Peter Hamilton y sus amigos sobre Nina Goldstein. De una vez lo digo... Nunca sonrió, la  verdad ni siquiera John Sideburn me ha visto sonreír en años.

-Paso lo que esperamos –empezó diciendo John-. Peter Hamilton se comunico con nosotros, y sabe que nosotros no tenemos a Nina Goldstein.

Como era de esperarse, yo siempre me quedaba escuchando antes de comentar mi opinion. Pero, a diferencia de las veces anteriores, empezamos escuchando a Tales.

-?Pero de verdad crees que podemos confiar en el? –pregunto Peacenow- Sabemos que el ha cooperado muchas veces con la Policía.

-Sin embargo  solo lo ha hecho para casos menores –aclaro John-. Nunca se ha aliado con la Policia. Y todos conocemos su pensamiento: Nosotros ayudamos a los que no se pueden ayudar. Y parece que lo ha seguido haciendo.

Finalmente me llego la hora de hablar.

-Si no fuera asi, de seguro hubiera evitado comunicarse con nosotros. Aunque... Pero otro lado...

-Los primos Johnson se comunicaron con nosotros –afirmo Josho-. Eso es raro.

-Por los circuitos de seguridad de Tales –comento John-. Es comprensible.

-?Y ahora que es lo que haremos? –pregunto de inmediato Maiyú.

De inmediato María nos trajo a todos café y unos bizcochos que ella misma preparo. Era una de sus especialidades: le gustaba trabajar incluso después de las cuatro de la mañana. Yo me saque un cigarrillo mientras que John se levanto y camino en círculos.

-Peter Hamilton nos contó que el senado estatal esta debatiendo una propuesta para no inculpar a los indocumentados que están con nosotros –continuo-. Pero solo es una propuesta.

-Aunque ratificaría que podemos confiar en el –agregue sacando el humo por la ventana.

-Solo una pregunta. ?Por que insisten en negociar así con nosotros? –no culpe a Josho por la pregunta- No somos precisamente un ejercito, ni una organización mundial.

-Es iniciativa de Peter Hamilton –continuo John-. La detective Débora Winckel, respaldada por el Jefe de la Policía, le llamo para que le de ideas sobre como resolver el problema. Y Peter cree que puede negociar con nosotros, y parece que con estos actos, demuestra su voluntad, y que el apoyo tanto de alguien de la posición de los Primos Johnson y de Débora Winckel le permite tener el capital para lograr algo tan grande.

-Pero eso no quita el hecho de que se trata de alguien que esta con la Policía –asevero Peacenow.

Por un momento John y yo guardamos silencio pensativos.

-John. ?Me permites decir algo? –dijo María, que era unos siete anos mayor que todos nosotros.

-?A que viene la pregunta María? –comente sin dejar mostrar mi enojo.

-Sabes que siempre puedes decir lo que necesites –dijo John.

-La verdad es que esto es una maravillosa oportunidad. Tienes un momento en que finalmente puedes decir lo que sientes, y también a alguien que no solo quiere escuchar, sino ademas a alguien cuyas sugerencias pueden llevarte a grandes soluciones. No muchos hacen esa oportunidad, y como la Johnson Enterprise Unlimited es conocida por su filantropía, y es reconocida en la autoridad. En su lenguaje, puedes decir que tienes dos genios frente a ti, para concederte seis deseos. En nuestro mundo esas cosas no aparecen asi tan gratuitamente ante tus ojos, y creo que deberías aprovechar y aceptar el ofrecimiento de Peter Hamilton, lo mismo de los primos Johnson, mientras la “temperatura” no esta tan caliente.

María no solo era la mayor, también era la mas madura y realista de todos, incluso que John. Y aunque hablaba de forma muy sutil, su lenguaje nos hacia estar en contacto con nosotros. Para todos, ella era una madre.

Termine mi cigarrillo y llame a John.

-Vamos Abigaíl –dijo-, hablemos en privado.

Nos reunimos John y yo para hablar der las alternativas, las demandas y las ventajas Todo eso lo solíamos hacer juntos. Desde que fundamos Bloodmark por el futuro, eso hicimos; John y yo, después de haber discutido de una situación determinada; después al llegar con sugerencias, iríamos con nuestros amigos, nuestro Consejo, cada uno en cargo de las Comisiones, y estas comisiones tenían a algunos jefes de pequeños negocios, que nos ayudaban con los recursos necesarios, a cambio de protección de Crux Rubea, la banda de mujeres que esta bajo mi control, que era la que torturaba a las abejas reinas de la secundarias. Y El Vecindario Bloodmark, los muchachos a cargo de John. Josho era el líder de Educación, Peacenow el de Salud, María la de Alimentación, y Alfredo daba los consejos.

Aunque no sonría, era evidente, incluso para John, que mi corazón palpitaba mas rápido a la hora de estar cerca de el, completamente a solas.

-Tenemos una decisión –dijo John.

-Esperamos que estén de acuerdo –agregue.

La decisión era que yo confesaría ser la responsable de quemar las patrullas de Policia, y Jpohn dseria el que desnudar a los oficiales para quitarles todo. Con todo y documento firmado, y que les ayudariamos a encontrar a Nina Goldstein, pero que a cambio Peter Hamilton nos ayudaría a resolver el misterio de la muerte de Alfredo Z. Después llevaríamos a cabo el siguiente paso, que seria escuchar lo que ellos tuvieran que decir.

No todos estaban de acuerdo, y Josho objeto fuertemente, para mi rabia. Pero todos, incluso Maria, dijeron que nos iban a apoyar.

Habría que esperar a que mañana los Johnson nos llamaran de nuevo.

Casi lo olvido, como en mi anterior narración... Imaginen a John como alguien con el pecho duro que te hace temer o bendecir el momento por la posible presencia de una piedra, pero lo suficientemente cálido para rejuvenecer incluso tu alma, un marrón fuerte, pero a la vez sensible que no se ve en muchos hombre como el, adornado de un cabello negro, de los que muchas chicas se preguntan si es de fiar o si es solo un gamberro, pero no menos noble por eso en el caso de John Sideburn, sin cubrirse jamas los brazos, como una muestra de su eterno desdén hacia la autoridad; finalmente aunque sus manos y brazos decían a los demás que se trataba de una bestia con alma, para mi solo mostraba un horror... Mas bien un miedo mal expresado... De alguien que es incapaz de comprenderlo.

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Soy yo otra vez, Rakel Sotelo. Estuvimos toda la noche en la mansión de los Johnson

De inmediato nos comunicamos con Bloodmark por el futuro, y exigieron que les ayudemos a saber que fue lo que paso con Alfredo Z, algo que Peter acepto hacer gustoso, por lo que tendría la disposición de Gregory y de Noraroo para esa labor. Aunque la pequeña perrita apenas era una cachorrita, su olfato era capaz de hacer que confundieran su edad.

Nora, bajo el amparo y autoridad de Débora, también tuvo la oportunidad de colaborar en la investigación. Detective mejor que ella imposible de encontrar, ademas de Jessie, mientras que Aaltje, Margoth y yo estaríamos como observadoras.

El trato era así; Peter les ayudaría a resolver el misterio con Nora, en presencia de Abigaíl Bloodmark y John Sideburn enmascarados, sin mostrar ni una parte de su cuerpo. Después Bloodmark por el futuro iban a darnos lo que era posible sobre la posible localización de Nina Goldstein. Primero salvaríamos a los que corrían en peligro de la forma mas directa, obviamente hablo de la hija de los Goldstein, fomentando la confianza, y después trataríamos lo demás en medio de nuestra aceptación, incluso ahora que el Senado de California aprobó la iniciativa para no juzgar a los indocumentados, sin mencionar que las confesiones de John Sideburn y Abigaíl Bloodmark ya llegaron a los despachos policíacos. 

Alfredo Z fue encontrado muerto en una carretera de Lower Haight. De varios disparos en la espalda, y uno en el hombre derecho.

Peter y Nora vieron cuidadosamente la zona.

-Entonces seria así –dijo Peter-. Alfredo Z estaba caminando, sin nada mas, y de repente, llegaria un vehículo con los individuos que le mataron. Por estas gotas de sangre, es posible que lo hirieran primero, pero no paso mucho antes que lo mataran a quemarropa. ?No es así Nora?

-Correcto Peter –dijo Nora.

Como ya dije, no había mejor experta en balística que ella.

-Y por lo que dimos –continuo Nora-, este barrio no parece ser tan peligroso , dijo, no tanto para ser dominado por una banda como el Color Puro. A proposito... ?No se han dejado de preguntar como es que una banda supremacista tiene un nombre tan mediocre?

--Era para despistar al principio –comento Peter-. Nadie hubiera sospechado...

-Relajate mate -dijo Nora riendo-, solo era una pregunta retórica. Pero en serio. Bloodmark por el futuro no es una banda que tenga precisamente muchos enemigos que quieran eliminarlos asi con violencia. ?Verdad John?

-Así es

La voz de John Sideburn, lo mismo que la de Abigaíl Bloodmark, siempre fue difícil de identificar.

-Una cosa mas –había agregado Peter en esa ocasión-. Aquí la presencia policial es demasiado alta, por lo que si El Color Puro opera aquí, es posiblemente que los hubieran detenido hace tiempo. Porque este barrio no es precisamente uno de los mas atractivos para esas bandas criminales, no tinene forma de hacer negocios, ni hay crimen, no hay desorden. Nada. Y si hubieran estado aquí, ya los habrian cogido.

-Precisamente por eso Alfredo vivia cerca de esta zona –comento Abigail Bloodmark.

-Y como ustedes no revelan nada de sus nombres verdaderos al publico –continuo Peter-, o los lugares que frecuentan, excepto a ustedes mismos... Quiere decir que alguien los estuvo espiando, alguien sabia de antemano que Alfredo Z pasaba por aquí.

Peter se puso de pie.

-Por cierto... aquí en este lugar esta el taller que frecuenta mi prima Chelsea, y Aalt.

No había Policías cerca, sino que Peter llevaba un micrófono especial, con el conocimiento de Abigail Bloodmark y John Sideburn, con que Débora y el otro Policía a cargo del caso, el detective Francis de Vries, quien estaba muy impaciente, y había comentado de antemano que lo que se debia hacer era arrestar a los miembros de Bloodmark por el futuro.

De inmediato había sufrido el síndrome de su propia impaciencia.

-?Como es que ese gamberro de Hamilton –le decía a Débora- se permitió a si mismo estar solo con esos ladrones? Esta loco.

-El cree que los miembros de Bloodmark por el futuro debe sentirse seguros. Confiemos en el. Como sea, recuerde que yo me hago responsable de los fracasos.

-Deberías Débora.

Volviendo a la conversación entre Peter, Nora y los lideres de Bloodmark.

-Entonces El color puro  mataron a Alfredo –comento Abigaíl-. Me impresionas Peter Hamilton.

-Tu reputación te precede –dijo John.

Nora les miro a ambos con furia.

-Y la tuya también Crocodile Dundee –comento John Sideburn a Nora.

-No worries mate –respondió Nora sonriendo.

-Hemos terminado aquí –afirmo Abigaíl Bloodmark.

-No tan rápido –dijo Peter-. Primero tenemos que sabe en que parte se encuentra El Color Puro en este barrio.

-?Para que? –pregunto John Sideburn-. Ya tienes nuestra confianza. La idea es encontrar ahora a Nina Goldstein.

-Lo que pase con El Color Puro no es asunto nuestro –dijo Abigaíl Bloodmark .

-?Pero que hay de los indocumentados que se alejen de sus filas? –pregunto Peter-. Este ataque contra Alfredo Z no solo fue un acto aleatorio de violencia. Tiene mas pinta de mensaje para ustedes. Ello quieren atacarlos porque detestan todo lo que ustedes simbolizan, y como están la situación en cuanto a inmigración, sus corazones les motivaran a atacarlos a ellos; son la única banda de la ciudad, pequena tal vez, pero muy seria. Sera una doble victoria para ellos, y una doble humillación para ustedes. Vidas arruinadas, y el robo completo de la confianza que les tienen de inmediato.

-Tienen razón mate –dijo Nora-.  ?Y quien sabe que otras cosas puedan pasar? De todos modos ya se involucraron con la muerte de Alfredo Z...

-!No tienes derecho a decir eso! –grito Abigaíl Bloodmark- ?Y quien eres para anteponerte a lo que decidimos John y yo?

-Tranquila Abigaíl –comento John Sideburn-. Ahora debemos actuar con sensatez –de inmediato se dirigió a Peter-. Y tiene razón. Incluso si no hubiera pasado la muerte de Alfredo.

-?Y recuerdas muy bien lo que sigue después mate? –pregunto Nora a John.

-Desde luego. ?Abigaíl?

-Con tal que la detective Winckel no nos arruine nada.

-Les damos nuestra palabra –Peter había tomado el celular para llamar a Débora de inmediato-. Ya puedes venir Débora, todo esta bajo control, pero necesitamos hacerte unas preguntas. Tu eres la que mejor conoce esta calle.

-Entendido Peter. Voy para allá.

Nosotras, Margoth, Aaltje y yo estábamos presentes durante la entrevista y la investigación, en la calle donde pocos podían pasar. Débora se levanto de su silla.

-Débora. ?Que crees que estas haciendo? –pregunto el detective de Vries.

-Peter me llamo detective De Vries, quiere saber algo.

-!Eso no era parte del trato! !Se están tomando mucho tiempo!

-Tenga paciencia detective –dijo Débora-. Hasta ahora todo va bien. Y nos hemos ganado su confianza.

Débora salio para ir con Peter y Nora.

Después de contarles a Débora todo lo que vieron Peter y Nora juntos, ella fue recibida las luces  Debora les dijo a Peter y a Nora que Alfredo Z había sido asesinado en la noche, como era de esperarse, sin embargo las luces habían tenido un historial de buen funcionamiento, y su cobertura era tan amplia que incluso las luces podían alumbrar hasta el fondo de una rejilla de drenaje. Había un problema, y era que no había cámaras por los lados, por lo que no era posible quien había filmado. Lo único que les quedaba a Peter y a Nora era preguntar a los vecinos para ver quienes habían visto algo, o si podían reconocer el vehículo.

Sin embargo Peter pareció mirar otra cosa al lado de Nora.

-?Que pasa mate? –pregunto Nora.

-Que raro –dijo Peter-. En este punto, desaparece el rastro de las llantas, pero vuelve y gira hacia su izquierda. Eso no es normal.

-Si eran unos sicarios, parar en medio de la calle era peligroso –siguió Nora.

-?Por que pararon así de repente? –pregunto Peter- Eso no es normal. ?A que horas mataron a Alfredo Z Débora?

-Aproximadamente a las siete de la noche –contesto Débora.

No había duda. ?Siete de la noche? Tanto Peter cono Nora estaban desconcertados. Pero habia algo mas.

-John, Abigaíl –dijo Peter-. ?Que estaba haciendo Alfredo Z solo a las siete de la noche?

-Lo que hagamos no es asunto tuyo Peter –dijo John Sideburn.

-Por favor –dijo Débora-. Al menos, dígannos. ?Ustedes sabían de su partida?

Pero los dos guardaron silencio. Fue muy difícil tratar de convencernos que les dijeran algo al respecto. Y desafortunadamente eso les tomo mucho tiempo.

-Ya nos podemos esperar mas –dijo el detective de Vries-. Se han tardado demasiado.

-Trate de calmarse detective de Vries –sugirió Rebecca.

-!Cállese! No me diga como actuar. Mientras esperamos, una pobre niña se encuentra muriéndose cada segundo, y perdemos el tiempo dándole la satisfacción a los delincuentes. La hora de negociar termino, es la hora de actuar –saco el radio- !Habla el detective Francis de Vries! !Arresten a John Sideburn y a Abigaíl Bloodmark! !!De inmediato!!

En menos de un minuto, varias patrullas de Policía se arrimaron a Lower Haight con miras a Abigail Bloodmark y John Sideburn.

-?Patrullas? –pregunto Peter- Débora.

-Esto no era parte del plan –comento Débora

Tanto Abigail Bloodmark como John Sideburn se quitaron las gafas y dejaron ver sus pupilas.

-!Nos engañaste! –exclamo John

-!Después de nuestra buena voluntad! –Abigaíl Bloodmark se armo con unas tonfas.

-No. Esperen –comento Peter-. Esto no era parte de lo que queríamos.

La Policía llego armados.

-!!John Sideburn!! !!Abigaíl Bloodmark!! Policía. Están bajo arresto, bajen las armas.

Con sus tonfas, Abigaíl tomo a Peter de rehén, lo que obligo a Nora a sacar sus pistolas. Por su aprte, Débora fue con los otros Policías.

-?Que están haciendo? –pregunto muy molesta

-Ordenes del detective de Vries –dijo un oficial.

-!Retrocedan! !Para atrás! Es una orden –les dijo Débora a los oficiales.

-!Si! !Retrocedan! –exclamo Abigaíl Bloodmark- !O Peter Hamilton muere!

-Así no deben ser las cosas –dijo Peter-. Esto no era nuestro plan.

-!Demasiado tarde! –dijo Abigaíl Bloodmark

De verdad temimos lo peor. La Policía no bajaba sus armas, y de repente Peter había quedado entre las pistolas de los agentes. Así como las de Nora.

-!Nora! !Baja el arma! –pidió Peter.

-De ninguna manera Peter –dijo Nora-. No mientras este en peligro.

-Recuerda Nora. Estamos para darles buena voluntad. Esto empeorara todo.

-?Buena voluntad? –exclamo Abigaíl Bloodmark de nuevo- !Uno no usar armas para una buena voluntad! !Esto no pasa por haber confiado en ti Peter Hamilton. !Y en tus rameras!

-!Que hagan lo que quieran! –exclamo John Sideburn- Lo que les pase a esa niña ahora es su problema.

Peter me contó lo que paso después. Había notado un láser cerca de la cabeza de Abigaíl Bloodmark. Se libro de su custodia y se puso en medio. De inmediato una bala atravesó su hombro izquierdo.

Justo cuando la Policía iba a dispararles, aparecieron varios de los miembros de Bloodmark por el futuro, disparando bolas de pintura alrededor. En medio del tiroteo, llego un enorme camión negro, que subió a Peter y a los lideres Abigaíl Bloodmark y John Sideburn, junto con Peter.

La Policía de nuevo disparo, pero se detuvieron bajo las ordenes de Débora.

-!No disparen! !Nos disparen! !Peter esta adentro!

El camión escapo en la carretera, y Nora tomo una moto para seguirles.

Pensamos que irían lejos, pero Peter, noqueando a sus captores, con excepción de la propia Abigaíl Bloodmark, incluso al conductor con Kanamejutsu, para hacer que el camión chocase con un poste de luz. Los miembros de Bloodmark por el futuro se fueron, pero Abigaíl Bloodmark quería darle su paliza a Peter, John Sideburn tuvo que convencerla de lo opuesto, en especial después que Peter le quitase la mascara a John Sideburn.

Sin dejar un miembro detrás, Bloodmark por el futuro se fue por las alcantarillas, pero Peter los siguió con el brazo, encontrándoles a medio camino.

-No lo estropeen –les dijo a John Sideburn y a Abigaíl Bloodmark-  !Lo que paso fue un error! !No fue idea mía! Ni de Débora Winckel, Fue de Francis de Vries.

-!Tu nos chocaste! –renegó John Sideburn.

-En eso sabes que no tuve elección –comento Peter-. No querían escuchar. No podían escucharme...

Peter cayo al piso por el dolor.

-!Esto te lo provocaste a ti mismo! –exclamo John Sideburn- Mucha suerte con Nina Goldstein idiota.

No todos se fueron.

-!Bastardo! –gritaba furiosa Abigaíl Bloodmark.

Se lanzo para golpearlo con sus tonfas, pero Peter, a pesar de su herida, fue capaz de coger a Kanamejutsu y hacerse cargo tanto de Abigaíl Bloodmark como de John Sideburn. La batalla después se dificulto para Bloodmark para el futuro cuando Peter noqueo al conductor. Y después de tener en frente a Abigaíl Bloodmark, bajo a Kanamejutsu, y dejo que esta le golpease su herida de bala con la tonfa… Unas cuantas veces.

-!Maldito! –exclamaba Abigaíl Bloodmark- !Como te atreviste a engañar así a John!

Al final todos se fueron y le dejaron solo.

Después Peter encontró un objeto muy interesante en frente de su pie derecho.

-?Un lente de contacto?

Gregory y yo fuimos los primeros en llegar, para abrazar a Peter como nunca antes lo habíamos hecho.

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A Francis de Vries le dieron un terrible regaño, por parte del Jefe de la Policía. No hace falta recordar que a el le culparon por el resultado tan desastroso. A pesar de lo que había prometido Débora, a quien invadía la decepción por lo sucedido.

Pero lo que realmente le llenaba de coraje era que Peter hubiera salido herido... Precisamente por una bala dirigida a alguien del otro bando. Débora salio de ahí para visitar a Peter al hospital. Muchos imaginaran que obedecer a la doctora ni siquiera paso por la cabeza de Peter.

Todo estábamos con Peter, Chelsea nos llamo, que estaba en camino para ver a su primo, la senora Hamilton no dejaba de abrazar a su hijo.

-Déjennos por favor –Débora les pidió a los doctores y a la enfermera.

Le hicieron caso.

-Peter –dijo Débora-, lamento mucho que te hayan disparado. Todo esto es culpa mía, por haberme alejado del detective de Vries. El fue el que mando a los Policías.

-Y por haberlo hecho, están peor que al principio –comento el doctor Hamilton molesto-. Eso no hace falta decirlo; sin embargo Peter... Tienes que saber de mi que eso fue una estupidez hijo, una estupidez arriesgarte por esa pandillera.

-Pero tenia que hacerlo papa –insistía Peter.

-?Como que tenias Peter? –pregunto la señora Hamilton.

-Ya me conoces papa. Me doy cuenta que de verdad me parezco mucho a ellos. Asi nada mas... Y ya que estas aquí Débora, tengo algo que compartir contigo.

De su chaleco, Peter saco el lente de contacto que recogió de las alcantarillas.

-Encontré esto cerca de mi –dijo-, se le debió de caer a Abigaíl Bloodmark cuando me ataco.

Todos lo vimos.

-?Un lente de contacto? –pregunto Aaltje.

-Ahora que recuerdo... Los que vieron a Abigaíl Bloodmark hicieron que tuviera un apodo, la de los mil ojos.

-Y este era su truco –dijo Peter-. Se cambiaba el color de sus ojos siempre que perseguía a sus victimas. Y antes que se me olvide... Le quite la mascara a John Sideburn, y pude ver su rostro.  Es prácticamente de la misma edad que yo – de nuevo se recostó con mi ayuda-. Solo espero que Chelsea llegue rápido con las cosas que le pedí.

Pero Chelsea se estaba tardando mas de lo que acostumbra; de repente, un doctora llego afanado al cuarto de Peter.

-De prisa –nos dijo el doctor-. Es mejor que prendan el televisor. De prisa.

El doctor Hamilton prendió la televisión. No hacia falta especificar el tipo de canal, estaba en todas partes.

Era un mensaje de esos bastardos; El Color Puro, que había mandado un mensaje muy serio en la televisión.

 

Los ignorantes de Bloodmark se creen dueños.

De todo. ?No es así?

Creen que tienen derecho a manipular los medios, como

Los judíos. ?No es así?

!Pues se equivocan! No vamos a pedir rescate.

Ese era el propósito desde el principio. Mataremos

a Nina Goldstein, en dos días.

Que sea una lección para esos parásitos.

Ni siquiera imaginan lo que hemos visionado.

Se dejan llevar por el hombre en singular.

 

!Muerte a los judíos! !Muerte a los hispanos! !Muerte a los negros!

!Arriba el hombre blanco! 

 

!Sieg Heil! … !Heil mein Führer!

 

!Asquerosos bastardos! No puedo evitar sentir mucha ira. Pero... Lo que Peter también estaba pensando....

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Chelsea finalmente había llevado al hospital, con las cosas que Peter le había pedido.

-!Finalmente llego mi verdadero deseo! –rió Peter.

-No molestes Peter –rió Chelsea-. Me basta con saber que no has perdido tu sentido del humor –lo que le trajo a Peter un gran cuaderno y un lápiz-. Hola tío Austin, tia Marina, Jessie. Iba de camino al hospital, cuando vi el mensaje de El Color Puro, así que pase al lugar donde fue secuestrada Nina Goldstein, a un kilómetro de su casa, cuando iba a la escuela. Y... Cuando viste la carretera con Sideburn y Bloodmark. ?Notaste que tan grandes eran las marcas?

-Desde luego Chelsea –continuo Peter-. Recuerdo que median aproximadamente veinte centímetros.

-?Y eran todas planas? ?O parecían ser de camioneta?

-Eran de camioneta. Y a juzgar por lo que vi, debieron ser llantas recién cambiadas.

-Eso fue lo que pensé. Les tengo que contar algo. Mientras estaba en la Escuela Judía de Potrero Hill, note que algunos residentes, había visto una enorme Cherokee de color negro. Tome unas fotos para que se dieran cuenta de la carretera.

Chelsea nos mostró las fotografiás.

-Son idénticas las marcas a las que vi con Nora –aclaro Peter-.

-Habíamos tenido un vehículo negro de la misma descripción en el taller –continuo Chelsea-, y... El tipo de lo arreglaba esta actualmente bajo libertad condicional por varias actividades racistas. Godfrey Beaumont. No puede ser coincidencia. El está detrás del secuestro de Nina Goldstein, y el debe saber dónde está.

-Oye Chelsea –dijo Aaltje-. He estado en el taller contigo en más de una ocasión. ¿Por qué nunca le di?

-Porque él me teme Aaltje –enfatizo Chelsea-. Sabe lo que soy capaz de hacerle si se mete conmigo.

-¿Acaso le has prohibido que se meta con Aaltje? –pregunto Jessie.

-Indirectamente.

-No puede ser coincidencia. No es coincidencia –decía Peter.

Ya sabrán que yo también pensaba lo mismo que Peter, como, si me permites decirlo mi querido lector, Rakel Sotelo, su novia.

-Aalt –dijo Peter- ¿Te acuerdas de lo que decía la carta de la televisión?

-¡Desde luego Peter! –se entusiasmo Aaltje- ¡Memorice If con solo mirarlo!

Peter le dio a Aaltje una hoja de papel y un lápiz.

-Oye Débora. ?Es cierto que hablaste con Barack Obama? –pregunto Aaltje con mucha expectativa.

-Por teléfono, pero lo hice –aclaro Débora.

-?Y como era su voz? ?Delicado? ?Sensual?

-Aaltje. Estamos trabajando –recordó Débora con  severidad.

-Lo siento.

Al mismo tiempo, teníamos un mapa de la ciudad, Peter marco el punto de Potrero Hill y Lower Haight en la ciudad.

-A Nina Goldstein se la llevaron tras salir de clases –dijo Peter-, pero a Alfredo Z lo mataron el mismo día en la noche.

-Como era martes, Nina Goldstein salio después de mediodía –aclare.

-En efecto Rakel –siguió Peter. O sea que se la llevaron entre las cuatro y las cinco de la tarde.

-!Entonces si fueron ellos! –dijo el doctor Hamilton.

-Eso es cierto papa. Pero hay una cosa –siguió Peter-. Desde Potrero Hill hasta Lower Haight en carro toma aproximadamente una hora, pero el lapso de de tiempo entre el secuestro de Nina Goldstein y el asesinato de Alfredo Z pasaron cinco horas. Y con el mismo vehículo. Diríamos que fue natural de no ser porque las marcas en la carretera comprobaron que el vehículo se detuvo por lo menos por diez minutos antes de volver. Digo... ?Que clase de sicario, en su sano juicio, estaría completamente visible ante las personas por diez minutos con su victima? Y otra cosa....

-A Nina Goldstein –comencé diciendo- se la llevaron casi en frente de su yeshiva. Se que no era una yeshiva, pero era una escuela judía.

-?Y entonces Rakel? –dijo la señora Hamilton

-Pienselo. Sabemos, por lo que hemos visto, que El Color Puro es una partida de cavernícolas violentos, con un antisemitismo caso patológico. Y aun así... ?Secuestran a una sola niña judía? ?Casi en frente de su escuela Judía? Eso no puede tener sentido. A juzgar todo, parece que fue un ataque perfectamente planeado. Y otra cosa.

-No comenzó como algo notorio. Sino algo simple y discreto –revelo Peter-, Algo que no es comun en este tipo de bandas... Están tras algo mas.

-Es verdad mate –señaló Nora-. Si se querían dar a conocer, motivados por las acciones de Bloodmark por el futuro, hubiera ayudado que se hubieran reunido en la escuela y, en frente de la escuela, disparar como psicóticos en frente de la escuela, matando a mucha gente.

!Nora no lo pudo haber dicho mejor!

-!Eres un genio Nora! Es eso. !Quieren disparar el miedo! Quieren ser todo lo opuesto a Bloodmark por el futuro. Demostrar al publico que parecen lucir listos, organizados, e impredecibles.

-?A la misma escuela? Eso no suena muy ambicioso –comento Débora.

-No necesariamente a la misma detective Winckel –dijo el doctor Hamilton-. A cualquier.

-La pregunta es a quien y cuando –dijo Peter-. La clave para resolver esas incógnitas esta en la que haga Chelsea con ese Godfrey Beaumont.

Era posible... Pero también... Todo se encontraba en una simple frase:

 

“...Ni siquiera imaginan lo que hemos visionado...”

 

 

En eso todos estábamos de acuerdo. Aunque no era en lo que estaba pensando de inmediato, lo que estaba pensando era en la vida de Nina Goldstein. Débora dijo que con Chelsea se entrevistaría con Godfrey Beaumont, al lado de Chelsea y de Jessie, y se demoraron harto para convencer a Peter de quedarse en la cama. Ni pude evitar suplicarle a Débora que me dejase acompañarla, sin pensar que tenían argumentos realmente convincentes.

-Peter te necesita Rakel –comento Chelsea-. Ya está herido, no lo preocupes mas. No lo necesita.

Naturalmente ella me dijo eso después de Débora me insistió con estas palabras.

-¡Tu actitud es la razón por la que no puedes estar en esto! No solo porque no eres ni residente al igual que Margoth y Aaltje. Sé muy bien tu pasado y lo que te motiva a odiar todas estas mentiras racistas. Te protejo de tu rabia y de tu miedo Rakel. No necesitas ser incomodada por otro incidente similar. Ni tu... ni yo. La Historia tampoco lo necesita. ?Me entiendes?

Eso basto para convencerme. Contra mi voluntad... Pero paso.

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Ahora paso la narración a mi, Abigaíl Bloodmark.

Nadie me tenia que decir que la situación se puso bien fea, y me puse a mirar a los niños en nuestro “vecindario especial”: El vecindario Bloodmark, donde hay escuelas donde los pobres pueden tener educación, donde hay comida, y donde nosotros nos dedicamos a cuidar a los mas vulnerables... Para evitar que les pase lo que a ti te paso Melissa.

Una de las cosas que hicimos John y yo. Tenerlo todo lo que yo no tuve. Y me siento muy feliz. Se notaba que John y yo teníamos una felicidad maravillosa, como si volviésemos a nacer.

Conmigo paso, pero no se si fue el caso con John. Ahora que lo pienso, no se nada sobre el, su pasado, su familia, sus amigos de afuera... !Dios! No me había dado cuenta de lo importante que es el nombre que te han dado.

Pero eso a los niños que veíamos jugar en el parque abandonado no les importo. Ni a mi, definitivamente eso basto hasta ahora.

?Pero por que no tuve ganas de sonreír? ?Por que estoy tan infeliz? Después de todo lo que hecho... ?Acaso no hay forma alguna de que fuera feliz en mi vida?

-!Miren! –gritaban los niños- Es la hermana Abigaíl.

-!Hermana mayor!

-!Hermanita!

Fui a jugar con ellos, y pasamos un buen rato.... Jugando, haciéndoles creer que volaban, y contándole muchos cuentos de hadas.

Pero mi risa no era mas que fingida, no me sentía para nada cómoda con lo que estaba pasando.

-A comer niños –dijo de inmediato María-. !La cena esta servida!

Acompañé a los niños a comer.

!De acuerdo! Lo confieso. Si reía de vez en cuando... ?Pero de verdad eso volvería a pasar? Ahora parece que nuestros días estén contados. Que Bloodmark por el futuro,  lo mismo el vecindario Bloodmark había llegado a su fin.

!Todo por culpa del bastardo de Peter Hamilton! !Necesito darle una buena lección!

Para ello llame a Crux Rubea, mis chicas. Las chicas que había dirigido, y que eran muy buena en lo que hacían, pero desafortunadamente muchas estaban insatisfechas por la sociedad; nuestro numero de miembros era mayor del que la gente hubiera pensado, inclusive teníamos muchas blancas que estaban frustradas por todo lo relacionado a esa estupidez de ser porrista. Fueron ellas las que me convencieron  que podía atraer a las personas tan bien como John Sideburn.

Florence, Rosa, Sahra, Loretta, Ellen... Los miembros son mas diversos de lo que imaginas... Querido lector.

Todas tuvimos un plan para atacar a Peter Hamilton y su hogar, pero nos faltaba recursos, y era muy tarde, así que al día siguiente nos encargaríamos de organizarnos para atacar en la noche.

La verdad... Es que es la primera vez en mi vida que siento que soy capaz de matar a alguien … Inclusive a mi misma.

Parece que esa fue la sensación que no me dejaba dormir esa noche. Yo vivía en el edificio mas alto del vecindario junto con John, era nuestro edificio. Y pensar que antes esta zona estaba dominada por varias constructoras de la Johnson Enterprise Unlimited hace casi seis anos.

Por lo que fui a contemplar un rato la ultima foto que nos tomamos Melissa y yo. Lo diré de inmediato... Melissa era el nombre de mi hermana mayor... Su verdadero nombre... Mi verdadera hermana biologica. En realidad tenia guardadas muchas cosas de ella, todas las fotos, de cuando yo era una nina pequena, y Melissa me cargaba consigo.

No solo era mi hermana... Era como mi madre.

No podia evitarlo. Tuve que subir a la alcoba de John.

-Abigaíl –me dijo con la puerta entreabierta.

-Perdoname por la molestia John –dije-. No podia dormir.

-Entra. Si quieres. Puedes dormir conmigo esta noche.

El cuarto de John era, a pesar del exterior y el interior de las escaleras tan paupérrimo, el más limpio que puedan mirar. Al menos ya se algo sobre el.

-?No tienes frio? –solo vestía conmigo mis shorts y mi top-. Y no me digas que no te has bañado. Toma una ducha Abigaíl, después te tendré algo de ropa con lo que puedes dormir.

Le hizo caso a John. Me duche.

Es la primera vez que se ve tan tierno conmigo.

-Lo siento Abigaíl. Es lo único que tengo para cubrirte, y que es más o menos de tu talla.

Era una larga camisa blanca, me la puse mientras John lavo mi ropa. Y después me fui a dormir en su cama, mientras el tomo el sofá.

No se dé donde se me vino esa idea, pero sentía que, mientras me banaba, John me espió.

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-¿Estás bien Rakel? –me pregunto Peter mientras veía por la ventana- Entiendo muy bien que estas así por Nina Goldstein. ¿Verdad?

Pero no pude responderle a Peter, no tenía el valor. Era casi mediodía del domingo, un día después de que Peter fuera baleado y atendido por los doctores. Yo había ya hablado con Joshua y Ethel Goldstein en la recepción del hospital. Faltaba una hora para que le dieran el alta a Peter, sin embargo decidimos esperar en el Hospital, hasta que Chelsea y Jessie volverían del taller. Rezando por estas bien.

-Lo siento mucho Peter.

-¿Por qué Rakel? ¿Qué es lo que sucede?

-Hay algo que no te he dicho.

-Si es por la conversación con Joshua y Ethel Goldstein, no te preocupes, ya sé lo que tengo que saber.

-Les jure que recuperaría a su hija. Les jure por Moisés que con ellos, Nina Goldstein volvería sana y salva.

-¿Y cuál es el problema Rakel?

-Yo… No lo sé Peter. Siento que… Todos mis sentidos se encuentran completamente paralizados. Como si por un lado estuviera seguros de lo que tienen pensado, y por el otro se retractaran de la decisión tomada, quedando completamente a la deriva. Y es la primera en muchos años que esto me había pasado, nunca había experimentado esto así desde que… Tu sabes.

-¿Desde hace cuatro años?

Asentí con la cabeza.

-No te preocupes Rakel. Ven aquí.

-Peter?

-Ven –constantemente daba palmadas en sus muslos, como si me invitara a sentarme-. Pon tu cabeza aquí.

-Peter –no opine evitar el sonreír.

-Tú puedes Rakel. No hay nada de malo ahora. Solo ponla en mis piernas.

Le hice caso a Peter, y me sentí muy feliz después de tanto pensar.

-Me acorde de la frase que me dijiste hace algunos anos –dije-. Que escoger es algo que siempre tendré, que enternece mi humanidad... –empece a reír-. No recuerdo como decía. ?Me la dices Peter?

-Lo que sea por ti Rakel. Siempre puedes escoger. Siempre. Nadie te puede quitar esa libertad de la elección. Es uno de los pocos poderes humanos que nos envuelve con la belleza y la Gloria de la vida, y que nos distingue de los cínicos.

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Se lo que estas pensando mi querido lector. Que este momento fue una pequeñez; que no vale nada. Quizás lo redacte porque me gusto mucho, quizás porque Peter hacia lo mismo cuando llegue a esta nación en 2006, siempre que me sentía añoranza por mi familia.

O tal vez para embellecer ese inesperado momento, donde una hermosa mujer de aproximadamente treinta años, casi la misma edad que Katrina Hamilton, llego a nuestra alcoba, preguntando por nosotros. Y también…

-Busco a la detective Débora Winckel –comento conmigo colocando mi cabeza en su lugar.

-No está aquí –dijo Peter-, esta con mi prima y con mi hermana interrogando a un mecánico.

-¿Puedo hablar con ustedes en privado?

-Desde luego –continué-, es un hospital. Si Peter… ¿Estás de acuerdo?

Peter asintió, y entonces la mujer cerró la puerta, para tomar asiento.

-Me llamo María Pumarejo López –comento-. Soy ciudadana americana, pero mis padres llegaron a este país desde Guatemala. Estoy con Bloodmark por el futuro.

Peter y yo de inmediato miramos fijamente a María Pumarejo.

-No tiene nada que temer ante mí –dijo-. Ese es mi verdadero nombre.

-No lo hacemos –aclare-. Solo nos dejamos llevar por las pistas, y las sorpresas.

-Un reflejo de pareja.

-Como John y Abigail –siguió María Pumarejo

-¿I beg your pardon? –pregunto Nora

Maria Pumarejo le miro asustada.

-No se preocupe señorita Pumarejo –siguió Peter-. Ella no es un monstruo, es australiana, y se llama Nora.

-Me alegra que estén juntos los tres –dijo-. Tengo algo que decirles sobre John y Abigail. Pero antes… ¿Es verdad que quieres darles una oportunidad Peter Hamilton?

-No solo yo señorita Pumarejo, también Rakel, Nora, los primos Johnson, y la detective Débora Winckel, pero eso será más fácil si los encontramos y les aclaramos el malentendido; sin mencionar además el querer encontrar a Nina Goldstein. El Color Puro dijo que le quedaban dos días de vida, pero debido a lo que sabemos, posiblemente le quede menos tiempo.

-En ese caso. Les diré lo que necesitan averiguar… Ester Maldonado… Ester Maldonado Aziz. Y Jonathan O’Donnell, son los verdaderos nombres de Abigaíl Bloodmark y John Sideburn, y esta es otra pista –María Pumarejo nos permitió ver la foto de una mujer idéntica a Ester Maldonado, solo que del 2006, mas alta y mayor.

-Una de mis mejores amigas... Melissa Maldonado.

Con todo lo que después nos revelaría María Pumarejo, estábamos listos paras hacer un plan.

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Creo que la mañana había regresado de prisa para mí. Para mí... Abigaíl Bloodmark. No había dormido  así en mucho tiempo. La camisa que me había dado John era demasiado cómoda, y su cama también. Si tenia todo este equipo a su disposición en las noches, no comprendía por que tardaba incluso cinco horas en dormirse cada día.

Eso me permití a mi misma saberlo, debido a que, cuando salí de la cama, lo vi mas tranquilo que nunca, como si apenas estuviera conocido las maravillas de dormir.

Antes de cambiarme...

-Hola Abigaíl –John había entrado a su alcoba.

-!John! ?Pero que es lo que pretendes con... Perdoname, olvide que esta es tu alcoba

-Y yo casi no olvido que aun tenia esa camisa.

-Pero... Para ser tuya. Esta bien cuidada.

-?Que insinuás Abigaíl? –yo ya me volví buena para leer la verdad bajo tu tosca voz

De inmediato me eche a reír.

-Oye... ?Estas riendo?

-No se nota. Es que te vi muy relajado y sorprendido. Como un jovencito bonito con un gran aire de curiosidad.

La reacción de John fue de impasibilidad, pero sus ojos eran de una gran ternura.

-?Quieres sentarte a mi lado Abigaíl?

-?De veras John? –pregunte

-La oferta no esta para siempre. !Tomala o dejala!

?Había alguna razón en particular por la que estaba tan juguetón conmigo? Cuando me senté a su lado, me envolvió en sus brazos y me jalo hacia su pecho. Obviamente mi corazón se acelero y se sonroje terriblemente, y descanse mis manos en su pecho.

-?Pero que estas haciendo John? –no se porque le pregunte eso.

-Perdoname Abigaíl –dijo-, solo quería abrazarte, es todo. No se por que, pero ahora tengo grandes deseos de eso. Después de todo, hemos sido grandes compañeros desde el principio.

-John...

-Te ves muy hermosa así. Y tus piernas parecen mas delicadas. Me gustan.

-Tampoco te aproveches.

John no respondió a mi frase.

-Yo vengo de un hogar roto Abigaíl. Realmente me llamo Jonathan O'Donnell, nací en Los Ángeles Abigaíl, mi padre era un borracho, siempre golpeaba a mi madre y a mi, pero conmigo era peor. Siempre me golpeaba, con patadas, con puños, y hasta a veces me tiraba una que otra botella. Mi familia realmente era pobre, pero mi padre nunca cuido de nosotros, solo salia a comprar su bebida; a mi eso no me importo, porque seguí estudiando hasta llegar a la secundaria. Pero un día, mientras mi padre me golpeaba, mi madre me defendió y ataco a mi padre con un cuchillo. Furioso, papa desarmo a mama, y la golpe varias veces en la cabeza. Tardo cuarenta minutos en descubrir que la había matado. Cuarenta minutos. ?Que clase de individuo abusador tarda tanto tiempo en notar que ahora era un asesino? Se... Suicido? Desesperado, se suicido, dejándome solo. Eso ocurrió hace catorce años.

Me colocaron en una casa publica, donde me pude graduar de la escuela. Pero eso no cambio el hecho que había hecho cosas muy irresponsables. Robo, vandalismo, allanamiento. En parte era feliz, porque aunque mi entorno era violento, el entrar y salir de la cárcel constante me permitió estar lejos de mi padre. Después... Tuve una preciosa novia, llamada Mélanie... Rubia.

?Yo no sabia eso de John?

-Pasamos mucho tiempo juntos, fue una hermosa época de nuestras vidas. Por ella cambie, deje mi vida delictiva, corte lazos con mis antiguos amigos, y aprendí a cocinas y hacer cosas en los centros comunitarios. Lo hice por ella, incluso me compre esa camisa que te acabo de dar. Le di mucho tiempo a ella... Hasta que me dejo... Supo mi vida delictiva, pero le aclare que quería decirle después, para darme tiempo y abandonar esa vida. Porque quería pagarle por haberme dado la esperanza...Le dije... Pero no me hizo caso. Termino conmigo. No por haberle ocultado eso, sino porque le parecía un paria. Una escoria de la sociedad. Y... Que ella tenia mucho futuro como para pasarlo con un cucarrón. De veras me rompió el corazón, pero el castigo fue para mi, porque supe que no era tan hermosa. Me sentí tan estupido y furioso.

-Lo siento mucho John.

-Ya no importa. Tu eres la única a la que le he dicho eso... A Nadie mas.

Puse mis manos para mirar de frente a John, y acerque mis labios a los suyos...

Pero John me detuvo.

-Lo siento Abigaíl... No puedo hacerlo.

Se alejo de mi. Sentí que estaba a punto de llorar.

Pero oculte mis lagrimas para cuando volvió con mi ropa.

-Puedes cambiarte cuando quieras Abigaíl.

-Espera... Al menos... ?Podrías quedarte mientras me cambio?

-?En serio? No te molesta...

-Por favor.

John acepto quedarse, viéndome cambiarme de ropa. Viendo mi cuerpo desnudo.

…......................................................................................................................................................................

Rebecca y Mackey nos habían facilitado la información de Jonathan O'Donnell, lo mismo que Estwr Maldonado Aziz. Jonathan nació el 13 de noviembre de 1987, mientras que Ester Maldonado nacio el 4 de abril de 1989. Los padres de Jonathan eran Roger O'Donnell y Cynthia Gustafson, mientras que la familia de Ester era un poco mas grande; sus padres Mauricio Maldonado e Izmaya Aziz, y su hermana mayor Melissa; sus padres fallecieron en un accidente automovilístico cuando era niña, mientras que a Melissa... Melissa murió tras sufrir un accidente profesional en una ferretería, donde le negaron un buen seguro de trabajo. Mientras que Ester dejaba en secundaria. Melissa cuidaba de ella después de la muerte de sus padres. Aparente Ester demando a la ferretería, pero la demanda no fue escuchada y el caso quedo impune. Después de eso, Ester desapareció del mapa, abandono la escuela, su casa... Incluso su vieja vida.

-No cabe duda –dije-, esto le motivo a llevar su vida actual.

-Y a desahogar su desdén por la autoridad –comento Peter.

-Por favor les pido que no la juzguen –pidió María Pumarejo-. Tanto Ester como John son buenos muchachos, pero están tan resentidas con la sociedad contemporánea, en especial Ester, le afecto mucho perder a Melissa, como si en ella creara otra personalidad.

-Otra identidad mas que otra personalidad señorita Pumarejo –comento Peter-. Y no se preocupe. Aun insisto en ayudarlos a ambos, de cualquier forma hay inocentes de por medio.

No tantos como antes.

Resulta que el incentivo del Senado Estatal hacia los indocumentados funciono, si no en todos, si en una buena proporción. Y eso no era lo único que nos dijeron. Su cuartel se llama El vecindario Bloodmark, ubicado en Original Daly City. El vecindario Bloodmark también era lugar de la antigua escuela Jonas Madison, famoso... O mas bien impopular, porque la Johnson Enterprise Unlimited había invertido en un nuevo piso para la escuela de cristal, justo en medio del edificio; a dos días después, cuando cincuenta estudiantes estaban en el lugar, el piso se desplomo, obligando a muchos alumnos y maestros a caer una distancia de seis pisos. Muy pocos sobrevivieron.

Fue una de las mayores perdidas de la Johnson Enterprise Unlimited, y la peor desde que Mackey y Rebecca se hicieron de la empresa. Trataron de establecer una demanda contra Mackey y Rebecca, pero ellos no habían invertido, es mas, ellos sabían que era un negocio peligroso. Solo una persona trato de abrir los ojos a la verdad, y lo hizo tirándose desde el campanario de la Iglesia, como protesta por la indiferencia que esta persona había percibido.

Y esa persona resulto Gloria Jackson, la ultima rectora de la escuela Jonas Madison. Su propósito era hacer que nadie volviera allá, para evitar olvidar la infamia, y lo logro. Nadie quería poner a sus hijos en una escuela donde su rectora había cometido suicidio.

Mackey y Rebecca nunca supieron quien fue el que invirtió en ese negocio. Mackey estaba revisando, con sus guardaespaldas y Rodham, mientras que Rebecca y nosotros llevamos a cabo un plan.

Peter no era el único en que insistía en convencer a Ester Maldonado y a Jonathan O'Donnell de cooperar y entregarse. Por lo que nos dijo Maria Pumarejo, a los dos los motiva la rabia y la soledad. Había que entender que no estaban solos... Ya no.

Lo que Rebecca tenia en mente era que mandásemos un mensaje en la televisión, para Jonathan O'Donnell y Ester Maldonado Aziz, en que supieran que pueden confiar en nosotros a través de la empatía, y que deben detenerse por los muchos niños que bajo su cuidado, que reconocen que tienen muy buenas intenciones, pero que sus métodos no hacen sino destruir, y que hay otro camino, en el que ellos también podían ser parte, en que podían ganarse a los ciudadanos y a los civiles, pero que debían limpiar sus imágenes, ganarse la confianza y buscar la paz... Ayudando a encontrar a Nina Goldstein.

El problema era quien iba a hablar por televisión.

-Tienes que ser tu Rakel –comento de inmediato Rebecca-. O tu Margoth

-?Yo?

-Al contrario Rebecca. Rakel es la unica que puede hacer eso.

-Peter –comento Margoth.

-Lo se Margoth –dijo Peter-, pero Rakel es la única que sabe lo que es ser agredida de alguna forma por la unica cosas incapaz de motivar una venganza: Tu identidad.

-Y tu ya has pasado por esto con Alfonso Sotelo Rakel –comento Rebecca-. Y tenemos ademas a otra persona que esta por sufrir eso, podrás llevar tu mensaje, por lo menos a John Sideburn para que vuelva a entregarnos su confianza.

-Pensé que se llamaba Ester Maldonado –afirmo Margoth.

-Es mejor que usemos su otro nombre, para mostrar que les tomamos en serio –sugirió Rebecca.

-!Pero esto es absurdo! –exclame- Yo no suelo dar discursos por televisión.

-No es muy diferente Rakel de las entrevistas que das –me aclaro Peter-. No te preocupes, nosotros te ayudaremos.

-Pero Débora... Me advirtió que podía caer presa de mi ira. ?Que tal si dice la verdad?

-Tendrás que enfrentarlo Rakel –enfatizo Rebecca-, se lo juraste a Joshua y a Ethel Goldstein. O si te preocupa las consecuencias ante Débora Winckel, te juro que yo me haré responsable ante ella, puede que me grite, muchos policías me han gritado en el pasado. Confía en mi, me haré responsable ante Debora si hace falta.

-Por lo demas no temas Rakel –me dijo Peter-, como cuando llegaste a San Francisco, ahí estaré para ti, a pesar de mi herida.

-Muchas gracias chicos –dijo Rakel-, entonces lo haré. ?Cuando sera?

-Esta misma noche –comento Rebecca-. Ya tengo todo el equipo a su disposición.

Sera mejor que sepas esto joven lector, antes que después... Peter y yo descubrimos la relación de la frase

 

“...Ni siquiera imaginan lo que hemos visionado...”

 

Con el motivo por el que ambos incidentes, el secuestro de Nina Goldstein y la muerte de Alfredo Z.

-Asustaron a Nina Goldstein, seguramente cerraron las puertas del Jeep para que no pudiera salir y llenarla de ansiedad. Y justo cuando pensaron que la iban a dejar ir, le presentaron a Alfredo Z, la obligaron a mirar como lo agredían, mataron a Alfredo Z en presencia de ella. Para infundirle el miedo a la pobre Nina.

…. Animales...

…......................................................................................................................................................................

Fiel a su palabra, Rebecca me puso en un cuarto con una cámara en frente. Lista para hablar.

Pero antes de eso... Débora Winckel y Chelsea había ido al taller de Lower Haight para entrevistarse con… ¿Cómo era su nombre? Godfrey Beaumont. Ella me contó todo lo que había logrado encontrar, y que tuvieron que arrestarlo, porque lo encontraron hablando por teléfono con los miembros de El Color Puro. Chelsea fue quien lo encontró así, por lo que los dos pelearon, pero Godfrey Beaumont no fue competencia para la prima de Peter. Recuerden que ella le enseno a pelear a el y a Jessie cuando eran niños.

-Lo que pasa era que Beaumont uso a Nina Goldstein, le ofreció dejarla ir... Si llamaba la atención de Alfredo Z, un dia despues que se la llevo.

-!Estas mintiendo! Mi primo Peter me dijo que el secuestro y la muerte de Alfredo Z fueron el mismo día. Y la Policía ya lo confirmo.

Chelsea no estaba hablando con Godfrey Beaumont, sino que estaba con el muchacho que engañó a Nina, Jerry Cainbridge, un miembro novato de El Color Puro.

-Pero es la verdad.

-No me estas viendo a los ojos, por lo que se que me mientes. Mira. No te das cuenta que Beaumont te esta usando, cuando las cosas se fueran a poner feas, te iba a dar la espalda.

-!Ahora tu eres la que miente!

-?En serio?

Chelsea consiguió convencer a Cainbridge para que le dijera donde estaba Nina Goldstein

-Judah Street con 10th Ave –dijo Chelsea por teléfono-. !Esperen! Les tengo una noticia que les va a hacer sonreír de oreja a oreja. Maestro Joseph Goebbels es solo uno de los líderes de El Color Puro, y su verdadero nombre... Es Dorian Alexander.

Dorian Alexander, famoso porque desde muy joven había fundado varias pandillas supremacistas, en especial desde la década de los ochenta, arruinando muchas vidas de por medio... Y con muy poco educacion, no habia terminado la secundaria.

…......................................................................................................................................................................

Nina Goldstein estaba retenida en un pequeño edificio. Y nuestro mensaje habia tenido exito, nos habíamos encontrado con John Sideburn, Peacenow Jones, Josho Kemp justo en frente de la casa de los ladrones, no solo eso, sino que ademas John Sideburn había manejado un auto rojo todo el camino, y el estaba solo... Por alguna razon.

-Que bueno que llegaste –dijo Débora-. Estamos listos.

-Primero lo primero –afirmo John Sideburn-. ?Donde esta Peter Hamilton?

-Aquí estoy –a pesar de la herida, Peter estaba mas que decidido-. ?Estas listo?

-Una cosa antes de proceder. Lamento que Abigaíl no este aquí. Intente buscarla, pero no la vi por ningun lado. Lo que me obliga a pedirles un favor... !Confíen en mi y hagan lo que les digo! Se muy bien lo que debemos hacer.

Peter se dirigió a Débora.

-Oye Débora. Permíteme manejarlo al lado de John. Lo mismo usted detective de Vries. Lo hare John. Con una condición.

-No estas para pedirme nada.

-Es simple. Solo me tienes que escuchar... Desde este momento, me dirijas a mi, y solo a mi. No a Débora, No al detective de Vries. Solo a mi.

-Como quieras. No tengo que hacer nada de esfuerzo. Pero antes, hay un nombre que necesitan saber... Jeffrey Sinclair

John manejo el carro hacia la entrada de la casa, obligando a unos cuantos supremacistas a salir de su escondite, era de esperarse, que ninguno se había dado cuenta de lo que estaba pasando, mientras tanto, de ellos se ocuparía la Policía.

Los muchachos Bloodmark se ubicaron en la puerta trasera.

-Necesitan ayuda –dije.

-?Que haces Peter? –dijo John Sideburn-. Pensé que estabas herido.

-Soy capaz de  pelear con un brazo. Lo aprendí en Japón.

Saque mi navaja, donde ademas tenia mi ganzúa para abrir la puerta, pero no la movimos hasta que Débora salio y dijo: Policía. Las manos arriba.

Ahí entramos, junto con Rakel, para tomar por sorpresa al resto de los supremacistas blancos, donde ademas encontramos al líder, Dorian Alexander, alias Maestro Joseph Goebbels. La pelea duro poco tiempo, aunque Rakel personalmente se enfrento a Dorian Alexander.

-No estas aquí. ?Verdad? –pregunto Rakel.

-No tengo que hablar con una sucia usurera como tu –dijo Dorian Alexander.

Sin embargo Rakel se echo a reír.

-Que gracioso que me insultes de esa forma –comento Rakel-, al menos sabes forman oraciones.

-!Callate! Recuerda que soy Joseph Goebbels.

-Ya lo se. ?Pero exactamente quien es Joseph Goebbels? ?Donde vive?

Dorian Alexander puso una cara dubitativa.

-En Singapur.

-Era de esperarse, en alguien como tu –decía Rakel- ?No te da vergüenza? Dártelas de la gran cosa, cuando ni siquiera tienes una educación, vienes a insultarme a mi, una judía, el objetivo de tu ideología, te supere en conocimientos, siendo mas joven que tu –como era de esperarse, estaba provocando a Alexander-. Yo se muy bien porque manipulas a las personas de esta forma, porque te crees muy poderoso, te crees la gran maravilla siguiendo tu basura hitleriana, porque te hace superior. Pero no te das cuenta que también te hace vulnerable, porque con una pedraza del viento te darías cuenta que eres un idiota. Y si no eres capaz de darte cuenta de eso, entonces no eres mas que un payaso. Yo me ha dado cuenta... Una judía... Revele tu hipocresía. Patético. Has deshonrado a tu banda, de seguro Leon Degrelle se reiría de ti.

-!No me confundas con un judío francés!

Alexander fue hacia mi, pero solo me basto darle un codazo en el estomago, pisarle, y luego otra patada para dejarlo fuera de combate.

-Fueron bastardos como tu los que mataron a mi abuelo. Pero esta vez... Van a recibir el castigo que se merecen.

La Policía no tardo en descubrir que Nina Goldstein no estaba en la casa. Nos habían mentido, pero estábamos preparados para eso. Pero si sabíamos quien la tenia.

-?Jeffrey Sinclair? –pregunto Peter- ?Mencionaste el nombre de Jeffrey Sincalir?

-Que hay con el Peter –dijo John Sideburn.

-El era compañero de mi padre en la Universidad. Me dijo que me alejase de el, que era un peligro por sus ideas racistas y por siempre predicar en la Universidad el valor del poder blanco, lo que le costo su empleo. Pero se donde encontrarlo.

Pero antes de que Peter pudiese tocar un vehículo, John Sudeburn se puso en su camino.

No tan rápido –exclamo.

-John. Tenemos una niña que rescatar –comento Débora Winckel-. Estamos tan cerca.

-!No he terminado!

John Sideburn se quito el abrigo.

-Voy a pelear contigo Peter Hamilton.

Peter sonrió.

-John. No hace falta –dijo Débora-. Ya cumplieron con su palabra. El trato no se va a cancelar...

-Esta bien Débora –exclamo Peter-. Yo le pedi que hiciera esto. Cuando quieras John.

-!Peter! !Tienes el brazo lastimado!

-Puedo pelear con uno... Cuando quieras John.

-?Asi me diras lo que necesito saber?

-Conforme pasa el camino. Con eso estoy muy contento.

De inmediato John Sideburn fue a pelear con Peter, quien solo se dedico a esquivar los golpes.,

-Tu nombre es Jonathan O'Donnell. ?No es verdad?

-!Mi nombre es John Sideburn!

John Sideburn siguió atacando a Peter, quien solo continuo esquivándole.

-Te felicito –dijo-, cometiste muchos crímenes, pero ninguno tan terrible como para encerrarte en prision, y moviste a muchas masas. Eres un gran orador... Para ellos un Dios.

La pelea siguió.

-Pero no eres feliz. ?O me equivoco mi estimado John?

-?De que estas hablando? Soy muy feliz.

-?En serio? Pruebamelo. ?Alguna vez te has sentido cómodo por dentro? ?Has experimentado la paz?

-Yo tengo la necesidad de experimentar eso. No hay paz. Solo guerra.

-?Guerra? ?Entonces por que hiciste este trato conmigo?

-Por los mios.

-!Exacto! !Por que querias paz para ellos! ?Pero por que no lo haces contigo? Piensalo. La razon por la que el vecindario Bloodmark, el de Old Dacy, te sigue es porque tu les das esperanza, asi como nuestro muy querido presidente Barack Obama le da esperanza a mucha gente a pesar de las dificultades. ?Donde no hay dificultades? ?Que etapa de la vida es un camino de rosas? Ninguno.

-?Estas aquí para darme una clase de espiritualidad?

John seguia lanzando los golpes contra Peter.

-Estoy aquí para hacerte ver muchas cosas Jonathan O'Donnell, no de la realidad... Sino de ti mismo.

-!Ya te lo dije! !Mi nombre es John Sideburn!

Jonathan O'Donnell le dio una patada a Peter en las costillas derechas. Luego un puno en la cara que le dejo en el piso. Pero justo cuando le iba a dar el tercer golpe, Peter lo esquivo para que Sideburn golpease el suelo, lastimando su mano.

-Podrás golpearme muchas veces –continuo Peter-, pero jamas podrás destrozar su ira.

-!Tienes razón! !Ahora mismo estoy enfureciéndome! Pensé que me ibas a golpear.

-No tengo necesidad, porque aunque me ganes, no le ganaras a tu angustia

-!No estoy angustiado!

-Pero estas en un gran problema. Sientes que debes seguir peleando...

Peter esquivo sin mucho esfuerzo a John.

-Que la vida es una guerra. Que estamos constantemente en guerra, que hay que ser implacable ante el mundo, para evitar caer en la sombra. Eso lo piensas tu, y lo piensa Ester Maldonado Aziz. Y dices que es porque el mundo así, y tal vez sea cierto, el mundo tenga sus trampas, pero eso no nos quita un poder muy grande que tenemos: Nuestro libre Albedrío, eso viene con el conocimiento, y el conocimiento lleva a la sabiduría, traída ademas por la experiencia, y cuando sabemos crecer de todo esto para con el poder de la identidad, nos volvemos mas fuertes. Tanto como para vivir en el mundo a pesar de sus defectos, rompemos nuestras barreras. Claro, después queda el camino de nuestros suenos, el cual es duro, pero al menos tenemos la certeza de que la vida es nuestra. Como dice Rudyard Kipling en If, la vida es tuya. Todo lo que hay en ella, y lo mas importante... Seras un hombre... Hijo Mio.

-!Ya callate!

John se puso mas agresivo y mas rápido, pero igual no podía superar la velocidad de Peter a pesar de su brazo lastimado.

-Tu actual estado es muestra de lo que estoy diciendo –siguió Peter-. Te cansaste, y mirame, yo estoy completamente estable, mental y físicamente. Y tu problema es que no has vivido las etapas correctas de tu personalidad. Mira donde estas por eso, es cierto.... Jamas te han encarcelado, pero eso no significa que  no vaya a pasar despues... Tal vez peor, por cosas que no manejas, por cosas que no descubren, y por cosas que pueden destruirte sin importar cuanto las ames. Como tu relación con Ester Madlonado.

-!Su nombre es Abigaíl Bloodmark!

-!Pues yo la voy a llamar Ester te guste o no! –asevero Peter- A mi eso no me importa –de inmediato volvio a su tono de voz compasivo- Maria Pumarejo me lo contó todo, gracias a ella... Pudimos llamarte.

-?Que estas diciendo? –pregunto John preocupado.

-Pero no vayas contra ella. Ve contra mi. Ella no mando el mensaje por televisión, ella te presiono. !Ella solo quiere ayudarte! Lo mismo que Ester.

-Yo no necesito a Ester. Puedo cuidarme solo.

-?En serio no la necesitas? Tal vez... Pero ni tu mismo puedes negar que has sido muy feliz con ella. Incluso podría decir que es la única vez en tu corta vida que has sido feliz. El inconveniente es que no te das cuenta de esas cosas porque no las puedes ver. Y es verdad que has pasado por muchas dificultades, y que estas inseguro y resentido por Mélanie, la chica que te dejo. !Pero Ester es diferente! Ella te acepto tal y como eres. No como Mélanie. Y por lo que veo, no encontraras a otra chica igual. ?Verdad John? Te pregunto... Pero ten en cuenta que lo hago recordando lo sensato que eres, y que se que seras... ¿No te molesta volver a pasar tantos anos antes que venga otra persona como Ester Maldonado a tu vida? ¿Seguro que no la necesitas? ¿Y que tal si de pronto estos neo-nazis la hubieran matado sin que tu le hubiera dicho como se siente? Hipotéticamente hablando desde luego...  Preguntate a ti mismo. ¿Hubieras soportado la carga? Una cosa... Recuerdo una frase que Rakel procura recordarme siempre, incluso ahora... Quis custodiet ipsos custodes? ¿Quien vigila a los vigilantes? En tu caso, la respuesta es aquello que proteges, porque te aman, incluso Ester.

Finalmente John mostró su cara de temor.

Pero llego una persona que no esperábamos.

-!John! –exclamo... ¿Mélanie?

-No puede ser –dijo Peter.

Pero no era la única que estaba aquí.

-!Peter Hamilton! –grito Ester Maldonado desde lejos.

Y tenia una pistola detrás de ella. Pero me puse en su camino.

-!No te metas Rakel Sotelo!

-Ester... Podemos hablar de esto.

-!Mi nombre es Abigaíl Bloodmark!

Ester Maldonado se lanzo contra mi, y las dos empezamos a forcejear, ella tenia sus tonfas.

-!Hamilton ataco a John! –exclamo- !El merece morir!

Contenerla fue mas difícil de lo que pensaba, pero logre lanzarla al suelo. Aunque Ester me tumbo y saco la pistola.

-Detente Ester –le pedí.

-?No me digas que hacer? –exclamo furiosa- No le debo nada a la sociedad.

-Ester...

Se puso la pistola en la sien.

-!Ester, detente! –dije- Tu muerte ahora sera completamente inútil. Habrás muerto en vano.

-Tiene razón Ester –comento Jonathan O'Donnell-. Por favor.

-!Apartate John!

-Ester...

-!Tu no tienes idea de lo que se siente Sotelo! Te diré algo. Yo perdí a mi hermana y a mis padres... Lo de mis padres lo entiendo bien... !Pero mi hermana mayor! Melissa... Ella era mi vida. Era todo mi mundo. Cuando la mataron, pensé que no tenia ningún sentido estudiar, y entonces, llego John y me ayudo a recuperarme... A tener fe en que lo que tenia no iba a desaparecer. Necesito estar en guerra con la vida y la sociedad para poder vivir en el mundo... Y tu no tienes idea de lo que eso se siente.

Pero no era cierto.

-!Yo se muy bien lo que se siente Ester! Cuando vivía en Londres, hace siete años, a mi abuelo lo mataron unos supremacistas blancos, y alguien que pensé que era mi amiga, pero no era mas que una repugnante sociópata. Créeme, mi abuelo era mi vida, y cuando lo perdí, perdí la fe en la sociedad, incluso pensé en suicidarme como tu lo quieres hacer ahora... Pero Peter llego a mi vida, y me devolvió algo que pensé había perdido para siempre... la esperanza. Ahora soy quien soy gracias a el. Por eso estoy aquí, por eso Peter te salvo la vida... !Te salvo la vida Ester! !Lo mismo que Jonathan O'Donnell !John Sideburn! Si mueres, el perderá su razón para vivir. Y yo creo que ayuda mas que los dos sean sinceros uno con el otro, que morir insignificantemente.

Ester saco sus lagrimas.

-Pero John me acababa de decir que ya no me necesita.

-!De seguro el se equivoco! Intenta hablar con el. Siempre puedes escoger Ester. Siempre. Nadie te puede quitar esa libertad de la elección. Es uno de los pocos poderes humanos que nos envuelve con la belleza y la Gloria de la vida, y que nos distingue de los cínicos. Ya no tienes que sentir odio a nada Ester, sino felicidad por poder empezar tu vida... Tu verdadera vida.

-Por favor John –decía Mélanie-. Mira... Lamento haberte dejado. Me arrepiento, y espero que podamos volver juntos. Te amo John. Vuelve conmigo... Por favor.

John Sideburn se quedo mirando a las dos chicas.

-Tu tenias razón Peter –dijo John Sideburn.

John fue con Mélanie.

-Mélanie... !Alejate de mi vida! –exclamo- Te perdono por lo que me hiciste, pero no puedo volver contigo, nunca mas. Vete y dejame en paz.

Luego fue con Ester.

-Te amo Abigaíl. Siempre te he amado. Y no quiero perderte.

Esas palabras calmaron a Ester, me dio el arma y fue a abrazar a John.

-Perdóname Abigaíl –decía Jonathan-. Perdóname. Por favor.

-Claro que te perdono John... Si me llamas Ester... Y me besas. Yo también te amo

No tengo que decir lo que hicieron después. Muy cliché de Hollywood, pero eso fue lo que paso.

Después tanto Jonathan como Ester fueron esposados y llevados a las patrullas.

…......................................................................................................................................................................

Pero ahora era necesario hacer algo mas... Encontrar a Jeffrey Sinclair, el verdadero lider de El Color Puro.

-Ya se donde esta –dijo Peter

-?Donde mate? –pregunto Nora.

-En la UCSF. Universidad de California en San Francisco –dijo Peter-. Ahí es donde trabaja, muy conveniente por la cercanía del lugar.

-?De verdad es el Peter? –pregunto Débora desconcertada.

-No hay duda. El era conocido por ser un anti-semita, lo mismo un xenófobo en sus universidad. Irónicamente él estudio a Hannah Arendt. Recuerda lo que decía la carta de amenaza:

 

Se dejan llevar por el hombre en singular.

 

-El Hombre en singular era una expresión muy usada por Hannah Arendt –continuo Peter-. De seguro el propio Sinclair le dio el alias a Dorian Alexander.

Tal y como dijo Peter, fuimos a la UCSF, donde estaba el profesor Jeffrey Sinclair, dando una conferencia a las personas sobre el nazismo. Era mi momento para enfrentarle. Aunque por fuera era un hombre delgado, bien vestido y decente, sabia que por dentro era un hombre despreciable, no muy diferente de los que mato a mi abuelo. Le pregunte donde estaba Nina Goldstein, avisándoles a los asistentes de la conferencia, de los que había incluso profesores, de su alianza con una banda supremacista blanca, y que su nombre fue mencionado por Dorian Alexander; y otras cosas que le pusieron poco a poco de mal genio, para al final levantar su mano y tratar de abofetearme, pero Peter llego en ese momento para noquearlo con una bola de béisbol.

-Para ser un hombre de aspecto limpio, tienes terribles manas profesor Sinclair –exclamo Peter.

-!Todo termino profesor Sinclair! –exclamo Débora con su arma en la mano- Tengo una orden de arresto contra usted, se le acusa de extorsión, secuestro, conspiración, perjurio, asociación con criminales y el asesinato de una persona.

El profesor Sinclair se dejo esposar.

-No me pueden hacer nada –dijo con un tono que mostraba su verdadera Naturaleza-. No tiene pruebas.

Después de su arresto, uno de los asistentes, con un gorro, que estaba calvo, saco una pistola y le metio dos disparos a Jeffrey Sinclair, matándolo de inmediato.

La Policía evacuo el anfiteatro, el perpetrador fue arrestado, y Nora me llamo al celular, pidiendo que regresásemos a Judah Street.

…......................................................................................................................................................................

Debajo del piso había una puerta secreta, que al abrirla condujo al sótano. Había estaba enjaulada Nina Goldstein, sana y salva.

-Tranquila pequeña –le dije-. Todo esta bien. Me llamo Rakel Shlomo Sotelo, y soy la novia de Peter Hamilton. 

Le deje ver mi nueva Estrella de David.

-Soy judía, como tu. ??? ??? ????? ?? ??? ????. ????? ????? ????? ??? ??? ???? ???.

Me dio un fuerte abrazo. Pero no fue lo único que recibí, había un mapa que tenia encerrado un punto determinado. Downtown. Donde habían abierto una nueva sinagoga, a la que asistirían importantes miembros de la comunidad judía. Ese era su nuevo blanco.

Hay estaba la ultima pista... En dos días no iban a matar a Nina Goldstein... En dos días iban a masacrar a varios otros judíos. Su táctica para despistarnos.

Manipulamos a los últimos miembros de El Color Puro que iban a atacar, eso lo hizo Nora, descubriendo que habían tomado un camión de helados para guardar armas y disparar a quemarropa.

Ya sabrán que a todos Débora los arresto.

De inmediato les digo que Nina Goldstein regreso con sus padres a salvo.

….......................................................................................................................................................................Poco días después, todos los “lideres” de Bloodmark por el futuro  se entregaron a las autoridades. Peacenow Jones, Josho Kemp, Maiyú Kenan, y por supuesto... Ester Maldonado Aziz y Jonathan O'Donnell.

La jueza a cargo fue Yolanda Tradel, la que Peter y yo ayudamos hace algunos meses, por la cooperación tan grande hacia la Policía y la ciudad, los exoneraron de los delitos de secuestro y robo... A todos.

Pero quedaban los cargos de vandalismo y sabotaje,  por lo que solo fueron juzgados Ester y John. A ambos los declararon culpables. Ambos fueron sentenciados a cinco años de prisión.

Pero fue una victoria, porque la jueza Tradel les dio la oportunidad de buscar la libertad condicional pasados once meses. Tanto a Jonathan como a Ester.

Peter, Nora, Débora, los primos Johnson y yo presenciamos el juicio. Era un buen comienzo.

-Cuando salgamos de la cárcel, volveremos a estar juntos –comento Jonathan- ?De acuerdo querida?

-Te estaré esperando Jonathan... Lo juro por Dios.

Después de su beso, los dos fueron separados y llevados a prisión. No sin antes agradecernos por todo lo que hicimos.

-Tu lo sabias –dijo Rebecca-. Sabias de antemano que Jeffrey Sinclair estaba detrás de esto. Desde el principio. ?No es así Peter?

-Asi es Rebecca.

-Pero le permitiste a John Sideb... Jonathan O'Donnell llevarse todo el crédito. !Muy noble de tu parte!

-Muchas gracias querida Rebecca.

Finalmente puedo pasar al epilogo.

Del ayuntamiento Peter recibió la Medalla del Alcalde, pero no solo el, sino también yo y Nora. Lo mismo a Jessie y a Chelsea Hamilton.

Llegue a una sinagoga, no diré cual, con Peter, Nora, Aaltje y Margoth, para rezar el séptimo aniversario de la muerte de Alfonso Sotelo. También Débora, Mackey y Rebecca estaban a nuestro lado.

-Me alegra saber que todavía le tienes ese cariño a tu abuelo Rakel –dijo Mackey.

-Muchas gracias Mackey. ?Pudiste saber la verdad sobre la Escuela Jonas?

-No. Me imagino que debió ser un ejecutivo corrupto. Seguiré la lucha.

-Lo se. Pero quiero que sepas que una parte... No quería enfrentar el caso de Nina Goldstein, porque...

-Porque Rakel?

-Por temor a revivir mi pasado entre las Sirenas. Fue una de las épocas mas difíciles de mi vida. Sin embargo, también te soy sincera al decir que luche para aceptar el caso, porque de lo contrario, le estaría dando la espalda al problema. Y no podía hacer eso. No tendría paz.

-Imagino que para ti fue una cuestión espinosa.

-Lo que si se, es que no quiero volver a revivir esos sentimientos de mi vida. No quiero.

-Y no lo harás Rakel. Tenlo por seguro. Después de salvar así a Nina Goldstein, ya no tienes que temer, cerraste para siempre lo oscuro de esa época, ahora puedes confiar en el futuro tranquila. Solo se tu misma y deja que el “aroma” de Hamilton se ocupe de lo demás, aunque por eso si te cuento que de veras te siento lastima.

Me reí.

-Dime algo que no sepa amigo.

Rebecca llego con la familia Goldstein, con Nina vestida en su uniforme escolar.

-Chicos. Hay alguien que quiere hablar con ustedes –dijo.

-Mi hija no alcanzo a decirles algo señorita Sotelo. Adelante Nina.

-Muchas gracias chicos. Muchas gracias Rakel –comento Nina.

Todos estábamos felices, y esas palabras casi me hacen llorar.


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